El Niño amenaza al Huila: lluvias podrían caer hasta un 70%
El fenómeno de El Niño encendió las alertas en el departamento del Huila. De acuerdo con las proyecciones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), este evento climátic…
El fenómeno de El Niño encendió las alertas en el departamento del Huila. De acuerdo con las proyecciones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), este evento climático podría mantener una intensidad muy fuerte hasta los primeros meses de 2027, con una reducción de las precipitaciones de hasta un 70% frente a los promedios históricos.
Las estimaciones técnicas, respaldadas por los reportes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y el IDEAM, señalan que existe un 83% de probabilidad de que las condiciones asociadas a El Niño persistan hasta marzo del próximo año. Además, los pronósticos contemplan que sus efectos podrían extenderse durante el resto del primer semestre de 2027.
El panorama genera preocupación por las posibles consecuencias sobre las comunidades rurales, la producción agropecuaria y el abastecimiento de agua. La disminución de las lluvias, sumada al incremento de las temperaturas, podría agravar las condiciones de vulnerabilidad de los territorios que dependen de las fuentes hídricas y de los ciclos naturales de precipitación.
Desde la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres del Huila aclararon que las proyecciones no significan que las lluvias vayan a desaparecer inmediatamente, pues el departamento atraviesa actualmente su segunda temporada de precipitaciones. Sin embargo, Jorge Chaparro, geólogo de esa dependencia, advirtió sobre la necesidad de prepararse ante los efectos que podría traer el fenómeno climático.
Ante este escenario, las autoridades municipales deberán mantener activos sus planes de contingencia, fortalecer la protección de las fuentes hídricas y adoptar medidas para prevenir incendios forestales y problemas de desabastecimiento. La evolución de El Niño plantea un desafío que exige anticipación institucional y protección especial para las comunidades más expuestas.