Envejecer sin miedo

Enrique Ramirez

Envejecer sin miedo

La sabiduría no tiene edad. Vive de forma sencilla, muévete un poco cada día y sonríe más. Acepta tu cuerpo y tu edad con amor, y verás que la felicidad está más cerca de lo que pensabas.

Un mensaje universal: envejecer no es una derrota, sino un privilegio. Me lo compartieron el abogado Alfonso Ubajoa y, después, Alfredo Castillo, compadre y amigo de la infancia. Un mensaje que contiene un manifiesto sobre cómo envejecer sin miedo. Este texto invita a transformar la última etapa de la vida en un periodo de plenitud, gratitud y libertad. Además, recuerda que, en un momento en el que uno de los grandes desafíos globales es el envejecimiento de la población, resulta fundamental adoptar una actitud que nos permita vivir con calma, amar sin miedo y encontrar belleza cada día, incluso más allá de los 80 años.

Mencionan un libro que no se encuentra disponible en español. Su autor ha comentado que ha vendido 800 mil copias y que los derechos obtenidos los gastó en vino. Se trata de La pared de los 80 años, del psicólogo japonés Hideki Wada, de 66 años, destacado especialista en el campo de la salud de las personas mayores, quien plantea que en la vejez es posible elegir entre una vida llena de limitaciones o una etapa de autonomía y disfrute. El autor ofrece 44 reglas para una vida pacífica y plena después de los 60 años, para envejecer con vitalidad y plenitud, cultivando alegría, relaciones positivas y hábitos saludables para el cuerpo y la mente.  Entre ellas destacan:

· Sigue caminando y mantén movimiento diario para evitar la rigidez corporal.
· Respira hondo cuando estés enojado para regular las emociones.
· Mastica bien la comida; la mente trabaja junto con la boca.
· La pérdida de memoria no se debe a la edad, sino a la falta de uso del cerebro.
· No te obsesiones con bajar la presión o el azúcar innecesariamente.
· Estar solo no es soledad, sino tiempo en paz.
· Haz lo que te guste; no hagas lo que no te gusta.
· No te quedes en casa todo el tiempo; la vida ocurre afuera.
· Un poco de sobrepeso es mejor que la desnutrición.
· Si es necesario, cambia de opinión; no pasa nada.
· Las frutas, la luz del sol y el aire fresco son fuentes de felicidad.
· El deseo es la clave de la longevidad.
· Acepta todo con paz y vive con alegría.
· Dejar de aprender es el comienzo de la vejez.
· La vejez no es una carga, sino un regalo.

El doctor Wada nos recuerda que después de los 60 años no es el final de la vida, sino un momento en el que empezamos a ver la vida con claridad y nos volvemos honestos con nosotros mismos.

La sabiduría no tiene edad. Vive de forma sencilla, muévete un poco cada día y sonríe más. Acepta tu cuerpo y tu edad con amor, y verás que la felicidad está más cerca de lo que pensabas.

No te admires de los jóvenes: todos hemos sido jóvenes. Admírate de los mayores, ellos han visto el mundo y han conocido la vida.
Los mayores que se me adelantan al amanecer. De aquellos que todavía cuidan: su peinado, sus zapatos, su ropa pulcra y elegante, de quienes no pierden la alegría de vivir, que se ven a sí mismos en sus hijos y nietos, que están llenos de deseos incluso después de las lecciones más difíciles de la vida.

¡No te admires de los jóvenes! Ser joven es fácil. Admírate de los mayores: ellos han sabido mantenerse eternamente jóvenes

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