Incendios de cobertura vegetal afectan 4.430 hectáreas en el Huila
247 eventos registrados en 28 municipios durante los últimos meses ponen en riesgo cultivos, ecosistemas y obligan a fortalecer planes de contingencia ante El Niño.
El fuego ha consumido más de 4.430 hectáreas de terreno en el Huila durante la segunda temporada de sequía y el inicio del período de lluvias de 2026. Un total de 247 incendios de cobertura vegetal han sido registrados en 28 municipios del departamento, según el balance de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres, cifra que refleja la magnitud de las emergencias que enfrentan las comunidades rurales.
La distribución geográfica de los eventos muestra una concentración preocupante en algunos municipios. Neiva encabeza con 37 incendios reportados, seguida por Aipe con 29, Palermo con 24, Campoalegre con 23, Teruel con 18, Rivera con 15 y Garzón con 14. Estas localidades concentran más de la mitad de los eventos y enfrentan desafíos particulares por la velocidad con que el fuego se propaga en zonas de vegetación densa.
Las consecuencias van más allá de las cifras. Los incendios destruyen la cobertura vegetal, deterioran los hábitats naturales, afectan cultivos y degradan los suelos. Además, requieren la intervención urgente de bomberos y organismos de socorro, que operan con recursos limitados. La Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) ya había advertido en agosto sobre el aumento del riesgo: en ese momento contabilizaba 96 incendios en 24 municipios con 1.141 hectáreas afectadas. El incremento posterior evidencia una tendencia al alza.
El Niño y la variabilidad climática
El fenómeno de El Niño, confirmado oficialmente por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) el 8 de octubre, modifica el comportamiento de las precipitaciones y crea condiciones favorables para incendios. El Ideam proyecta una probabilidad del 83 % de que el fenómeno mantenga una intensidad fuerte a muy fuerte hasta el primer trimestre de 2027.
Aunque el departamento transita hacia un periodo de mayores lluvias en octubre y noviembre, esto no elimina el riesgo. Los períodos secos entre precipitaciones, las temperaturas altas y la vegetación susceptible de arder pueden favorecer la propagación de focos dependiendo de las condiciones locales. En el reporte del 27 de octubre, el Ideam ubicó en alerta roja a siete municipios: Agrado, Baraya, Gigante, Neiva, Paicol, El Pital y Villavieja. Campoalegre, Garzón y Tesalia estaban en alerta naranja, mientras que Algeciras, Colombia, La Plata, Palermo, Rivera, Yaguará e Íquira enfrentaban alerta amarilla.
Preparación y respuesta local
Las autoridades mantienen llamados permanentes a fortalecer los planes de contingencia en los municipios más vulnerables. La vigilancia en áreas rurales y zonas de vegetación se presenta como prioritaria, especialmente en los territorios donde históricamente se concentran reportes de incendios. Los protocolos de respuesta requieren actualización constante para anticipar posibles emergencias.
La evolución de las cifras desde agosto hasta ahora indica que la situación tiende a agravarse. Para los próximos meses, con El Niño consolidado y la incertidumbre sobre las precipitaciones reales, se espera que las alertas mantengan su nivel elevado. El departamento requiere coordinación interinstitucional y recursos suficientes para responder a nuevos eventos mientras se trabaja en la prevención comunitaria.
Equipo editorial - Dime Media
Contenido elaborado con asistencia artificial, verificado y editado por el periodista