Cepeda y Abelardo se disputan el voto de las maquinarias políticas en el Caribe
Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella se enfrentan por el respaldo de las estructuras políticas tradicionales del Caribe colombiano, donde cientos de miles de electores que participaron en las elecciones al Congreso no votaron en la primera vuelta presidencial. La capacidad de movilizar a esos votantes podría resultar determinante en la segunda vuelta.
De acuerdo con el medio, en las elecciones legislativas participaron 924.000 personas que posteriormente no acudieron a votar en la primera vuelta presidencial en la región Caribe. Este grupo representa una oportunidad para las campañas, que buscan aumentar su votación mediante el apoyo de líderes políticos y estructuras regionales.
En la primera vuelta, Cepeda obtuvo 2,2 millones de votos en el Caribe y superó a De la Espriella por 561.000 sufragios. Sin embargo, la diferencia fue menor de la que esperaba el Pacto Histórico, especialmente en Atlántico, donde la ventaja de Cepeda en Barranquilla fue de apenas 8.792 votos.
Las estructuras políticas entran en juego
El análisis señala que varias de las principales estructuras políticas de la región están respaldando a De la Espriella. Entre ellas figura el grupo político de los Char, en Atlántico, además de dirigentes con influencia en Córdoba, Sucre, Bolívar y La Guajira.
Aunque De la Espriella ha cuestionado a los partidos tradicionales, cuenta con el apoyo de sectores políticos que tienen capacidad para movilizar votantes en sus territorios.
Por su parte, la campaña de Cepeda enfrenta dificultades para ampliar su ventaja. Algunos dirigentes del Pacto Histórico reconocieron a La Silla Vacía que la falta de recursos logísticos y transporte afectó la movilización de electores durante la primera vuelta.
La disputa también involucra a sectores tradicionales que han respaldado al Gobierno de Gustavo Petro, pero cuya capacidad de movilización para la segunda vuelta todavía genera interrogantes.
Una disputa por los votos que no llegaron a las urnas
Según el análisis, la maquinaria electoral que no se activó en la primera vuelta está concentrada principalmente en el Caribe. Barranquilla, Montería, Uribia, Magangué y Manaure figuran entre las localidades con mayores cantidades de votantes que participaron en las elecciones legislativas, pero no en las presidenciales.
La competencia no depende únicamente de las adhesiones públicas de dirigentes políticos, sino de su capacidad para movilizar efectivamente a sus bases electorales.
Así, el Caribe se convierte en un escenario clave de la disputa entre Cepeda y De la Espriella, con las estructuras políticas tradicionales y los votantes que se abstuvieron en la primera vuelta como factores centrales para ampliar o reducir la diferencia electoral.