...Y la Paloma voló, con rumbo desconocido...

Ricardo Perdomo Pinzon

· Actualizado

...Y la Paloma voló, con rumbo desconocido...

Los compositores Octavio Daza (q.e.p.d) y José Alfonso el Chiche Maestre, El uno ausente disfrutando la parranda vallenata en el cielo; y el otro presente, disfrutando parrandas inolvidables en toda la provincia del almirante José Prudencio Padilla y las tierras sabaneras, entregando canciones de nostalgia y amor; ni se imaginan que andan metidos sin quererlo, en la reyerta política de los pasados de nota, que navegan en el complejo mundo de las redes sociales, construidas sobre frases de sus emblemáticas obras musicales.

 Me refiero a las canciones Figuras de Amor o mejor, Mi Novia y mi Pueblo del gran poeta de la música vallenata, Octavio Daza (q.e.p.d); y Ahí Vas Paloma, del gran compositor viviente del amor y exquisito heredero del vallenato grueso, José Alfonso el Chiche Maestre. Tenía lista mi columna de opinión, en homenaje a Rafa e Isra, el Binomio de Oro; pero me tocó aplazarla, porque la disputa enconada de la actual campaña política, está muy verraca y polarizada a extremos inauditos, que a 15 días de las elecciones, es necesario referirnos desde nuestra esquina, a algo que tenga que ver con ellas y sus protagonistas, para defender como chivo en loma, la causa que nos identifica.


Cuando se dicen y hacen las cosas, a partir de sentimientos sublimes que nacen del corazón y la verdad; tarde o temprano cosecharemos nuestros frutos y tendremos la recompensa buena, por armonizar nuestra forma de vida, con los principios de axiología social; que gobiernan la naturaleza, origen y la jerarquía de los valores del ser humano.


Es una simbiosis que se construye a partir de la correspondencia intima entre lo que se piensa, lo que se dice, y el cómo se actúa. Las personas que en su forma de vida conciben y practican su escala de valores, a partir de la ley del menor esfuerzo, la avivatada, la ramplonería y el rechazo por los débiles, aparentando bondades inexistentes frente a sus congéneres, nacidas de la mentira, la trama confusa y la estrategia falsa, en busca de un favor popular; más temprano que tarde, también recibirán su recompensa invertida, acorde al sentido y propósitos, con los que fue concebida.


Escribo esta columna de opinión, muy por los laditos; pues es muy peligroso exponerse uno, al fuego cruzado y el festival del cuchillo, y la mierda boleada que se están lanzando en la partida política, dos desdibujados exponentes del reino animal. Me refiero al Tigre y la Paloma. Quien se comerá o matara a quién? El 31 de mayo a las 7:00 pm, veremos quien ríe y quien llora.


El Centro democrático, los Uribistas pura sangre, ni la derecha colombiana, se han logrado percatar que hoy en Colombia, después de la llegada del milagroso de Ciénaga de Oro, a la Casa de Nariño; las cosas cambiaron para siempre. Sus milagros han quedado como testimonio para la historia política de Colombia; pues logró que los ciegos pudieran ver; los sordos pudieran escuchar y los mudos pudieran hablar, después de décadas de ocultamiento y oscuridad.


Me refiero al milagro Petrino; que hoy se pasea como Petro por su casa, por las calles de ciudades, campos y veredas de nuestra geografía nacional. Hoy el ciudadano por básico que sea, se ha convertido en protagonista de su propio destino, esta empoderado de los asuntos públicos de su interés, los ausculta cuando quiere, oye con detenimiento a la gente que denuncia despropósitos de gobierno, y por sobre todo, habla, marcha y denuncia con vehemencia, tanta irregularidad y bandido que desde hace décadas, se tomaron los órganos y ramas del poder público en Colombia.


El pueblo hoy, no traga entero y por fortuna, tiene diversos medios de información. El Uribismo acostumbrado a la treta y los engaños de su fundamentación política y filosófica, creyendo que los ciudadanos de hoy, son los mismos de ayer, resolvieron quitarse el negro oscuro que los identifica, para vestir con traje blanco, purpura y azul celeste de centro y paz, a la candidata del ubérrimo, haciéndola aparecer como la Paloma de la Paz, aprovechando la coincidencia de su nombre, con el anhelo nacional.


 Paloma Valencia, resolvió sin serlo ni sentirlo; vestirse de centro y ponerse el traje blanco, azul celeste y púrpura, para esconder lo que en verdad lleva en su haber ideológico; y a través de esa estratégica jugadita, lograr el apoyo de las hordas de ciudadanos que siempre rechazó, mostrándose ridículamente como de centro cuando no lo es, reforzando su engaño, con un rutilante miembro de la comunidad LGTBI que siempre ha rechazado; aliado que hoy debe estar rumbo al hospital Frágil del Ano Roosevelt, al advertir que la jugada salió mal y que Paloma y Oviedo han quedado en el peor de los mundos: Los de la derecha no se sienten representados por Paloma, y dicen que traicionó su ideario; mientras que los que se autodefinen pertenecer a un centro que hoy no existe, la definen como fiel exponente de la ultraderecha furibista, que ya no pega en Colombia.


No seamos ilusos: La disputa de hoy no se libra en la mitad; se libra con ahínco y virulencia en los extremos; lo demás es puro embuste. Paloma está herida de muerte, volando con rumbo desconocido; aunque los vecinos del cauca, dicen haberla visto encaramada en la copa de un frondoso árbol de Cedro en los dominios de sus ancestros, para evitar que el tigre se la coma. La pobre Paloma, está siendo víctima de su propias palabras y de su truculenta estrategia: Posando de experta vallenata, le dijo a algún periodista que le gustaba el vallenato “Ahí vas Paloma” y tarareo una frase de la canción; y a pocos minutos de efectuada la confesión, le salió un influencer por las redes sociales anteponiéndole otra frase de la canción: “…eres un huracán de sentimientos…ahí vas paloma a dañarle el camino a otra gente….”.


De un momento para otro y sin sonrojarse siquiera, pasó de Uribista radical e irreductible que desprecia a los pobres, a venderse como política moderada, defensora de los pobres y vulnerables; sacando de la manga de sus camisas, propuestas que no coinciden con su historia, linaje y trayectoria. Ella le rinde culto a la estrategia por encima de los verdaderos sentimientos humanos; creyendo firmemente que en cuestión de días, los colombianos le darían el chek in para abordar el avión presidencial.


De malas, como la piraña mueca. Como el que a hierro mata, a hierro muere; la Paloma y el Tigre, serán el insumo cárnico, que junto al bastimento costeño e insumos de todas las regiones del país, nos servirán para el gran sancocho nacional, que prepararemos para celebrar la entrega de la Banda presidencial del sucesor y nuestro próximo presidente Iván Cepeda Castro. Nota de cierre: Me resisto a creer, que un candidato anti valores, que tiene un gran atado de paja en los glúteos, sea el que le esté tirando línea a una buena franja de colombianos de todos los estratos y pelambres; y lo peor, que hayan colombianos, que le crean sus locuras y desafueros y lo muestren como alternativa presidencial. Lucas, pilas hermano; que estamos locos!

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