VESTIDAS DE MUJER
Se ha conocido la terna, para que el congreso de la república, elija la nueva defensora del Pueblo. Celebramos que el presidente Petro, haya continuado con su decisión de ternar o nominar mujeres, con requisitos y méritos propios, para que sean elegidas por los órganos competentes, para desempeñar los cargos de Fiscal General de la Nación y Defensor del Pueblo, que son de su resorte y competencia exclusiva.
La Corte Suprema de Justicia, después de un tortuoso proceso, termino eligiendo a Luz Adriana Camargo, como Fiscal General de la Nación. Las actuaciones de la Fiscal, se vienen desarrollando en un ambiente de tranquilidad, alejada de la reyerta e intereses políticos que tanto daño le han hecho a esta institución y cumpliendo su tarea juiciosamente, alejada de los micrófonos de periodistas y medios de comunicación, que no les ha interesado tanto, en saber cuáles son los resultados de la fiscalía, en el cumplimiento de sus deberes; sino qué chivas y chismes sobre bandidos de cuello blanco se tienen o que actuaciones y enfrentamientos politiqueros hay desde su interior, para complacer a la galería.
Consideramos que hoy está superado ese legado nefasto que le dejo al país y a la institución, el Fiscal que terminó el periodo anterior y tanto daño de legitimidad le causo a la entidad.
El turno le toca ahora a la Defensoría del Pueblo, que estará dirigida por una mujer de las tres que ternó el presidente de la República. Son ellas, Iris Marín Ortiz, Jomary Ortegón Osorio y Dora Lucy Arias. Estas tres mujeres tienen una reconocida trayectoria y experiencia en la defensa de los derechos humanos; características que nos hacen pensar que llegaran a ejercer sus funciones, con autonomía plena, pensando en la misión de esta importante institución, antes de convertirla en una especie de andamio para aspirar a otros menesteres, como ha venido ocurriendo.
Los colombianos deseamos y esperamos que estos vientos de redireccionamiento institucional, también lleguen a la Procuraduría General de la Nación, porque a igual que el pasado Fiscal General, la hoy procuradora llego a su cargo, producto de componendas y triquiñuelas muy bien orquestadas, para que se convirtiera en la ficha y aliada de intereses oscuros, para perseguir enemigos políticos y proteger personas que forman parte de ese tinglado oscuro, a partir del sesgo de sus actuaciones. Si se integra la terna de candidatos a convertirse en Procuradores, con un tinte político, los resultados no serán los que esperamos los colombianos. El presidente, la Corte Suprema y el Consejo de Estado, tienen un reto muy grande, para saber de qué lado de la historia estamos. O seguimos en las mismas, o ejercemos la competencia de elegir cada ternado, a partir de una valoración profunda de los requisitos, trayectoria, experiencia y capacidades de las personas ternadas, para que el Senado de la República, haga lo propio. La verdad, no nos hacemos ilusiones, para que el proceso de elección del Procurador, vaya en la dirección correcta, pues es bien conocido por todos, que, al interior del Congreso de la república, cada elección de un cargo de esta trascendencia, se vuelve un negociado de acuerdos y canjes.
Creo firmemente, que a pesar de la crisis de valores que todo se nos ha carcomido, y a las cuales las mismísimas mujeres no escapan (lo de la procuradora Margarita Cabello, es el mejor ejemplo), las mujeres van a jugar un papel importante en el rediseño de nuestra arquitectura institucional, que nos saquen de donde estamos. No se trata de un mero anhelo de reivindicación a la mujer, per se; se trata de acompañar un anhelo nacional, para que, de la mano de las mujeres, Colombia explore nuevos códigos de ética y responsabilidad en el ejercicio y desempeño, de los empleados de los órganos de control e investigación del del estado. Soy partidario de que llego la hora de la presencia de la mujer, en la dirección de instituciones vitales del estado; pero aislándolas de contaminaciones, presiones y compromisos non sanctos, que se tejen en la nominación y elección de funcionarios de grueso calibre, como son el Fiscal General de la Nación, El Defensor del Pueblo, El Procurador General de la Nación, El Contralor General de la Republica y por supuesto, la misma presidencia de la república. Ahora no es que se emberraquen, porque defino el nombre de estos cargos en masculino; pues así lo reza la constitución, para definir el cargo y no para excluir a las mujeres.
Creo firmemente que la crisis de antivalores que gobierna nuestra sociedad, tiene su salida en las mujeres. Son más responsables, comprometidas y decentes en el desempeño de sus funciones, aunque haya excepciones en este desmadre nacional.
Quiero rematar esta columna, con unas palabras de homenaje a las mujeres, sacadas de la canción vallenata Pa’ Lante Mujeres, del cantante Iván Villazón. La cosa dice así:
“ Quiero en este canto bonito dedicado a las mujeres, decir que fue lo más lindo que hizo Dios en su creación….porque los hombres nacimos, para adorarlas a ustedes y por tenerlas a ustedes damos gracias al señor!!!!!!!..... Vivan las mujeres, arriba mujeres, ustedes son las que mandan, no lo niega ninguno … ustedes son las que pueden, son las dueñas del mundo …. Imagínese usted los hogares sin mujeres…. Una fiesta sin mujeres…. Una oficina sin mujeres…Eso no puede ser …… Pa’ que vivan orgullosas los hombres somos de ustedes…..” Las invito a escuchar esa canción y si de golpe alguna de ustedes, me dice que lindo Richar y sus detalles; y de paso me quieren dar un piquito, yo les digo “Por supuesto” como dice mi amigo Poncho Zuleta; pero a escondidas de mi mujer, porque como ella es la que manda, me saca los chiros a la calle.