Uribe asegura que respaldará a De la Espriella, pero no permitirá que “acaben” con el Centro Democrático

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Uribe asegura que respaldará a De la Espriella, pero no permitirá que “acaben” con el Centro Democrático

El expresidente Álvaro Uribe advirtió que apoyará las políticas del presidente electo Abelardo de la Espriella, pero aseguró que defenderá al Centro Democrático frente a lo que considera un intento de sectores del nuevo gobierno por desplazar a la colectividad.

La disputa por la Presidencia del congreso continúa elevando la tensión entre el Centro Democrático y sectores cercanos al presidente electo Abelardo de la Espriella, en un pulso que también ha reavivado el debate sobre el liderazgo de la derecha colombiana para el próximo cuatrienio.

En medio de ese escenario, el expresidente Álvaro Uribe expresó su preocupación por lo que considera una intención de algunos integrantes del entorno del mandatario electo de debilitar al partido que fundó en 2013 para consolidar al movimiento Defensores como la nueva fuerza dominante de ese sector político.

Durante una entrevista con Blu Radio, Uribe reiteró que respaldará las iniciativas del nuevo Gobierno relacionadas con la recuperación de la seguridad, el fortalecimiento del sector privado, la lucha contra la corrupción y la reducción del tamaño del Estado. Sin embargo, dejó claro que se opondrá a cualquier intento de afectar la continuidad del Centro Democrático.

“Todo lo que sea del Tigre en favor de la patria lo apoyamos. Pero si el Tigre, por su entorno, ruge para acabar al Centro Democrático, nos toca volvernos unas abejas laboriosas y defendernos, como se defienden las abejas cuando las atacan”, afirmó el exmandatario.

Uribe aseguró que esa preocupación ya ha sido discutida directamente con Abelardo de la Espriella y sostuvo que las inquietudes provienen de mensajes enviados por personas cercanas al presidente electo, quienes, según dijo, estarían impulsando el fortalecimiento de Defensores en detrimento del Centro Democrático.

El exjefe de Estado también reivindicó el papel de su partido en la política nacional y aseguró que la colectividad “merece respeto” por su trayectoria en temas de seguridad, apoyo al sector privado, política social y austeridad estatal.

Las declaraciones coinciden con la controversia por la elección de las mesas directivas del Congreso. Mientras el gobierno entrante respalda la candidatura del senador Alfredo Deluque para la Presidencia del Senado, el Centro Democrático sostiene que esa dignidad le corresponde por haber sido la fuerza política con mayor votación en las elecciones legislativas.

El representante Andrés Forero afirmó que la colectividad no está buscando privilegios, sino que se respete una práctica política que históricamente ha reconocido ese cargo al partido con mayor representación.

“Estamos tratando de hacer respetar los fueros del Congreso y el derecho que tiene el Centro Democrático”, señaló el congresista.

Las diferencias también quedaron en evidencia tras una reunión de los partidos que respaldan al presidente electo, en la que no fue posible alcanzar un acuerdo sobre las presidencias del Senado y la Cámara de Representantes.

El ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, cuestionó la posibilidad de que el Centro Democrático impulse una votación en la plenaria y aseguró que, para imponerse, necesitaría el respaldo de sectores de oposición.

“Yo francamente no creo que esa versión según la cual el Centro Democrático se va a ir a voto limpio sea cierta. Porque si fuera cierta implicaría algo que yo me resisto a creer, y es que para poder ganar a voto limpio necesitan aliarse con Gustavo Petro para hacerle daño a Abelardo de la Espriella”, afirmó Lara.

La discusión tomó un nuevo matiz después de que el senador Iván Cepeda, quien liderará la oposición en el próximo Congreso, manifestara que el Pacto Histórico no descarta dialogar con ninguna fuerza política, incluido el Centro Democrático, para construir acuerdos sobre temas que considere de interés nacional.

Con pocos días para la instalación del nuevo Congreso, las negociaciones continúan sin una fórmula de consenso, mientras la elección de las presidencias del Senado y la Cámara se perfila como la primera gran prueba de gobernabilidad para la administración de Abelardo de la Espriella.

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