Un Cuento Reforzado

Luis Fernando Amezquita

Un Cuento Reforzado

Hacía un buen tiempo que no me echaban un cuento de proporciones tan estrambóticas en su tamaño y en su contenido violento. Casi como para salir corriendo de la ciudad en el primer bus interdepartamental que viera en tránsito, sin preparar maletas.

 

En la última semana, un amigo del movimiento gnóstico de Neiva, identificado como Carlos Ruíz, me habló de la violencia desatada aquí en los últimos meses, tal vez varios años, sin explicación aparente. Reflejaba mucha seguridad al hablar, y mostraba pesadumbre por lo que debía informarme como periodista ante lo cual adoptó una postura ceremoniosa, de confesión.

Dijo que un motociclista detenido por agentes de tránsito en las calles céntricas durante un operativo de rutina -entre ellos un supuesto guarda de los nombrados por Gorki Muñoz durante la anterior administración-, había reaccionado con una puñaleta que blandió de pronto contra el funcionario público en un tono amenazador, desafiante.

En segundos, el inesperado atacante logró alcanzar el rostro de la víctima y le causó una incisión profunda a la altura del pómulo, cerca de la boca, de arriba hacia abajo. Por supuesto, el piso se anegó de sangre a borbotones, mientras el afectado gemía de dolor y la gente corría de un lado a otro sin saber qué hacer ni cómo reaccionar frente al imprevisto suceso.

De repente, al mismo tiempo apareció en escena el padre del herido quien portaba un machete en mano mediante el cual lanzó un golpe certero contra la cabeza del sujeto, quien se desplomó en el piso tras perder el equilibrio. Acto seguido, con la misma arma corto-punzante se lanzó a rematarlo y procedió a ejecutar un corte preciso, como  de matarife, de la cabeza del sujeto, a la altura del cuello.

Agrega la fuente que la testa en gesticulación sorpresiva quedó pendiendo de un hilo, ‘chilinguiando’, con vida residual. El victimario emprendió la fuga sin ser capturado en flagrancia por la policía, aunque fue identificado por los circunstantes.

Se desconoce su paradero actual pues huyó con rumbo desconocido. En principio dimos crédito a la información entregada por el señor Ruíz, pero luego nos asaltaron muchas dudas en la medida que un acto de esa naturaleza cruel, sui generis, sería noticia nacional, e internacional si se quiere.

Incluso aún se estaría hablando de él sin descanso, pues se trataría de un titular para abrir noticieros de radio y televisión en Colombia, como se acostumbra para bien o para mal. Es una información que vende. Como reflexión es bueno deducir que en el país del Sagrado Corazón la gente viene creando realidades con base en supuestos y en medio del imperio de la mentira que se enseñorea en el territorio.

 

 

 

Más de Opinión

Ver más