Testimonio criminal
La situación impacta la continuidad operativa del campo y pone en alto riesgo la integridad de las personas la seguridad de los procesos y el medio ambiente
avanzada la segunda mitad de esa misma centuria ,sobre todo la sanguinolenta década de los años 80 en Colombia- todavía nos hacemos cruces frente a la suerte de permanecer con los ojos abiertos, con los pies sobre la tierra, vivos y coleando, por la gracia de Dios hellip, Al tener un régimen complaciente, los miembros de esos cuerpos de seguridad estatal, y paraestatal, en asocio se paseaban por el país como caravanas de la muerte, con lista en mano, a plena luz del día. Y es que los cuerpos de seguridad y muchas agencias de inteligencia, en especial organismos castrenses (más allá de los asuntos de responsabilidad del Estado, de los trámites ante Consejo de Estado y tribunales administrativos, no penales), podían matar 'y comer del muerto', desaparecer y torturar parroquianos en la más absoluta impunidad de que se tenga noticia en el mundo civilizado, hasta hace unos muy pocos días del primer trimestre del año 2022, en curso. Es bueno anotar que las reformas a la justicia penal militar consagraban por lo general en su trámite parlamentario una mayor inmunidad para los posibles delincuentes de uniforme, en relación con las normas precedentes del sistema constitucional y legal. No existe otra explicación para nuestro destino y permanencia vital, en calidad de comunicadores salvaguardados de una destrucción atroz sin fórmula de juicio, a manos de verdugos públicos, psicópatas y asesinos profesionales. El periodista Guillermo Bravo Vega, inmolado en Neiva, en el barrio Virgilio Barco, a comienzos del milenio, decía que la prensa se apresuraba a denunciar entuertos sin sospechar que se estaba metiendo con una familia muy grande, en la mayoría de los casos defensora de las riquezas y del capital, aunque este último pudiera tener un origen sucio, turbio, mafioso. Esta nota de opinión, entonces, se desprende de unos sueltos de prensa, que acaba de publicar durante la última semana calendario el Ministerio de Defensa, referentes a la regulación definitiva del fuero militar y de los actos propios del servicio, que por primera vez saca los crímenes de lesa humanidad del paquete de gabelas, concedido a los señores militares desde los comienzos de la vida republicana. Es, según la fuente oficial, un nuevo código que excluye del fuero penal militar los delitos de genocidio, tortura y desaparición, y precisa sobre aquellos cometidos exclusivamente en el servicio activo, que tienen el amparo de la ley, al mismo tiempo, insiste en la tipificación de aquellos no relacionados con dicho servicio, por su naturaleza y por razones obvias como el Derecho Internacional Humanitario, sin perjuicio de un efecto atribuible al Acuerdo de Paz firmado con las antiguas Farc en el último quinquenio, aunque el gobierno nacional pretenda descuartizarlo, con el sol a las espaldas... Se trata, a nuestro juicio, de una excelente noticia para los humildes y los excluidos de los campos y las ciudades, la carne de cañón de la guerra, sin descartar a los periodistas comprometidos, militantes.