Sede territorial en neiva sigue en el limbo: veedurías denuncian falta de seriedad y vacíos financieros

Ulpiano Manrique Plata

Sede territorial en neiva sigue en el limbo: veedurías denuncian falta de seriedad y vacíos financieros
Buenos días: ciudadanos y ciudadanas

La construcción de la sede territorial de la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP) en Neiva continúa sumida en incertidumbre, retrasos y explicaciones insuficientes por parte de las entidades responsables. La reunión de la mesa de seguimiento del pasado 7 de noviembre entre funcionarios de la ESAP y Enterritorio —sin la presencia de sus directivas nacionales— dejó interrogantes sin resolver sobre los ítems no previstos, el avance real de la fase 1 y el cierre financiero del proyecto.

A este ambiente de desconfianza se sumó el fallido debate de control político del 11 de noviembre en la Comisión Sexta del Senado, citado por el SENADOR PEDRO HERNANDO FLORES PORRAS AL DIRECTOR NACIONAL DE LA ESAP, DR. JORGE IVÁN BULA ESCOBAR, Y A LA PRESIDENTA (E) DE ENTERRITORIO (OPERADOR DEL PROYECTO), DRA. ESMERALDA MOLINA GÓMEZ. Ninguno de los altos funcionarios asistió, pese a la citación formal.

El incidente quedó registrado en las intervenciones de los delegados de las veedurías ciudadanas (Ley 850 de 2003), acompañados por el personero de Neiva, Jerson Andrés Bastidas Vargas, y los líderes estudiantiles de pregrado de Administración Pública Fadner Andrés Suárez Conde y Jissak Foed Villamizar Rojas.

Una reunión que dejó más dudas que certezas

En el encuentro del 7 de noviembre, los equipos técnicos de la ESAP y Enterritorio (operador del proyecto) informaron que la fase 1 “está casi terminada”. Sin embargo, reconocieron que cerca de 160 de los 300 ítems no previstos siguen sin ejecutarse, lo que evidencia una brecha significativa entre el discurso institucional y el avance real del proyecto.

Un cierre financiero sin sustento sólido

El informe presupuestal presentado señala un faltante cercano a $18.000 millones para completar el costo total de la obra. Enterritorio reportó tener en sus cuentas $17.000 millones, más $1.800 millones en rendimientos financieros.

Aunque estas sumas alcanzarían los $32.000 millones correspondientes al presupuesto actualizado, no se aportaron garantías sobre la disponibilidad inmediata, la destinación específica ni la trazabilidad de estos recursos para retomar la ejecución del proyecto.

Para las veedurías, estas cifras reflejan un problema estructural: falta de planeación, ausencia de controles y vacíos de responsabilidad institucional.

Las veedurías afirman: “No existen garantías, ni documentos tangibles, ni compromisos verificables”

A pesar de que los funcionarios mencionaron la posibilidad de reactivar la obra entre noviembre y diciembre, las veedurías fueron firmes: no hay ningún documento oficial que respalde esa afirmación.

Los principales hallazgos de las veedurías son:

  1. No existe un cronograma oficial, público y vinculante.

  2. No hay garantía financiera que cubra el déficit ni asegure la continuidad del proyecto.

  3. No se han firmado compromisos contractuales que obliguen a reiniciar las obras este año.

  4. Las respuestas siguen siendo vagas, repetitivas y sin soporte técnico.

  5. La ausencia de las directivas evidencia falta de compromiso

  6. La no asistencia del director nacional de la ESAP y de la presidenta (E) de Enterritorio al debate de control político fue interpretada por senadores y veedurías como un intento de evitar la rendición de cuentas.


El proyecto acumula años de retrasos, sobrecostos y promesas incumplidas, por lo que la presencia de las directivas era indispensable para aclarar el futuro de la obra.

Ante esta ausencia injustificada, la Comisión Sexta aplazó el debate para el 18 de noviembre, dejando en evidencia la falta de responsabilidad institucional y aumentando el descontento en la comunidad esapista.

Una obra que hoy es símbolo del incumplimiento estatal

La sede de la ESAP en Neiva debía convertirse en un espacio estratégico para la formación administrativa del sur del país.

Hoy, en cambio, es una estructura inconclusa que evidencia la desarticulación entre planeación, ejecución y control público.

Estudiantes, docentes y administrativos siguen sin una infraestructura adecuada, mientras el proyecto avanza únicamente en discursos y compromisos no cumplidos.

Las veedurías ciudadanas manifestaron: “No más excusas”

“La obra sigue en el limbo. No hay transparencia, no hay compromisos reales y los recursos públicos están en riesgo. La institucionalidad debe responder.”

También advirtieron que no permitirán más atrasos ni explicaciones evasivas ante un proyecto que afecta directamente la calidad educativa y el desarrollo regional.

Las veedurías exigen acciones inmediatas:

  1. Un cronograma oficial, verificable y de obligatorio cumplimiento.

  2. Certificación formal de los recursos disponibles por parte de la ESAP y el operador Enterritorio.



  • Un informe técnico actualizado del avance real de las fases 1 y 2, en cumplimiento del Diálogo Social del 16 de junio.



  1. Comparecencia efectiva de las directivas al debate del 18 de noviembre.

  2. Y asumir las responsabilidades administrativas por los retrasos y las fallas en la ejecución.


Muchas gracias buen día.

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