Se viene con toda: El que quiera creer? ¡que crea!

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Se viene con toda: El que quiera creer? ¡que crea!

<p>Siempre vimos como un hecho curioso que los profetas y mentores de este tiempo no dieran puntadas sobre lo que va a suceder con la Tierra de aquí al 2025. ;</p>

 

 

El término del primer cuarto de siglo ofrece un revolcón que pondrá patas arriba hasta a los mismos cielos, si nos atenemos a lo expuesto por fuentes sagradas del mundo invisible en contacto con cofradías y órdenes, cuyo progreso moral es incuestionable, al igual que su merecimiento con origen en la caridad frente a los seres que pasan por sufrimiento y abandono. Nos referimos a los ocultistas serios, a los taumaturgos y a los teurgos, no a los mercenarios que inundan las redes como aves de mal agüero y, de paso, atacan la transformación social y humanística que se advierte en los sistemas mundiales, cuando la derecha y sus medios de dominación global que los rigen y mandan se resisten al cambio. 

 

 

El crimen y la mentira adornan a esos antiguos paradigmas del orden social, a esos hipnotizadores de las masas cuyo reinado llega a su fin. La purga de los embajadores de las sombras tenebrosas y de sus secuaces malignos es una característica del bienio que comenzó en los últimos días y va hacia un trimestre corrido, con el acelerador al piso. Pero la última semana encontramos en las redes sociales, tema 2024-2026 (Youtube, Divaldo Pereira Franco, Brasil) adelantos de lo que será nuestra vida en el planeta en los albores del 2026, muy cerca de la presente actualidad, en la medida que el tiempo parece volar como si se tratara de un suspiro, de un abrir y cerrar de ojos: tal vez de un medio parpadeo somnoliento. Si arrancamos por lo Alto, desde muy arriba de la atmósfera asociada aún a la superficie terrenal, entendemos que los siete cielos, o esferas evolutivas, de corte paralelo a la costra azul, fueron completamente desocupados en su geografía sutil en virtud de la movilidad de sus habituales espíritus, que allí iniciaban el camino del progreso y la preparación para seguir aprendiendo mediante incursiones eventuales en el orbe. 

 

 

El silencio y el vacío resurgen allí como era en el principio. Ese ir y venir se termina?Las colonias espirituales fueron vaciadas, desmontadas, por el orden divino. Una distribución interplanetaria de seres, de acuerdo con su balance milenario de obras y lecciones asumidas en el cosmos infinito se registra mientras que la Tierra asume un carácter sutil que la elevará en los mundos hasta la quinta dimensión, tal como lo pregonan muchas filosofías y creencias, doctrinas y confesiones, en medio de una profecía secular, aunque muchas de estas a veces parecen enfrentadas en desarrollo de sus anuncios proviceros (de la providencia), y por sus intereses innegables hacia la supremacía total; ahora estamos ante un dominio que en general cae por su propio peso y densidad. Inclusive, ni en los cementerios ni en las iglesias, ni en las ceremonias fúnebres, se siente ya la presencia de los espíritus, de las almas y de las ánimas benditas, como era lo común, según las personas sensibles, síquicas, consultadas sobre este tema religioso del 2024. N. de R.: Aquí dejamos la primera parte del asunto propuesto. 

 

 

Anunciamos más sorpresas en otros desarrollos como el suicidio colectivo, la desaparición de los individuos malévolos ?aunque el mal se acentúa hasta su máxima expresión predadora-, la protección a los buenos, el imperio de la verdad y su revelación completa en los territorios orbitales, la tribulación económica total y hasta la guerra y las pandemias.

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