Se muda o se queda sin estudiar
Según la primera información dos docentes y alrededor de 13 estudiantes han tenido síntomas de intoxicación
e incluso, en muchísimos casos tienen que resignarse a estudiar algo que no quería, o simplemente a no continuar estudiando porque a pesar de tener las habilidades y competencias, no todas cuentan con los recursos económicos para vivir en un lugar diferente, porque no solo debe pensar en los gastos de la universidad, debe pagar arriendo, comida, transportes y sostenimiento en general.
La Educación Superior es un motor de movilidad social, reorganización y aplicación de modelos de vida, ingresar a una universidad en Colombia es un privilegio, y en cada familia donde llega un nuevo profesional las condiciones económicas cambian considerablemente.
En las regiones no hay oferta académica, véase el caso del departamento del Huila, hay más de 18 IES, y a pesar de eso, la cobertura llega al 34.7% y 44%, estando 18 puntos por debajo de la media nacional y concentrando la mayoría de la oferta en Neiva, es decir, que solo una tercera parte de quienes egresan de los colegios logran ingresar a una universidad y la mayoría de esos tienen que mudarse a la capital del departamento.
La Universidad Surcolombiana es un claro ejemplo a nivel local de la falta de apoyo a los procesos de regionalización, puesto que a pesar de tener sedes en Garzón, La Plata y Pitalito desde hace más de dos décadas, no hay una estructura administrativa sólida que garantice su fortalecimiento, ni voluntad de la administración actual, ni siquiera teniendo una política institucional de regionalización, no se continuó fortaleciendo la oferta académica, la alimentación no es de calidad, a los profesores no se les dan condiciones dignas para la vinculación, ni inversión económica en materia de infraestructura sin que dependa de los recursos que llegan a la sede por la estampilla, a pesar de que la comunidad académica en las sedes ha trabajado de forma constante para enfrentar esta situación.
Las cosas no quedan solo en ese punto, ningún gobierno a nivel nacional ha implementado un Plan Maestro de Regionalización, y tampoco está incluido el departamento del Huila dentro del Plan Nacional de Desarrollo una estrategia solida destinada al fortalecimiento de las apuestas de regionalización en la Educación Superior.
Otro claro ejemplo de todo esto, para el año 2011 los recursos asignados a el Huila por parte del gobierno nacional para regionalización fueron de 66 millones, mientras que para casos como Atlántico y Santander les asignaron 407 y 411 millones respectivamente, y tal y como van las cosas si desde la dirigencia , del Pacto Histórico no salen a poner sobre la mesa ante el Gobierno Nacional las necesidades del departamento, la cosa no cambiará y municipios como Tarqui, Hobo, Paicol, Nataga y muchos más continuaran por debajo de las 100 personas dentro del sistema educativo, sin superar ni el 5% en términos de cobertura.
Es necesario fortalecer la oferta educativa en las regiones, implementar sistemas de transporte diferenciales, crear redes de apoyo para sostenimiento y la articulación de construcción de pensamiento científico, para que cada estudiante pueda a través de su formación aportar a las soluciones de cada región, pero nada de esto será posible si el Estado no crea condiciones de cobertura y acceso educativo en las regiones, en el departamento del Huila y en cada uno de sus 37 municipios que lo conforman.