Saludo a Jesús Alberto Casadiego

Administrador

Saludo a Jesús Alberto Casadiego

<p>Me refiero al destacado y reconocido médico Ocañero, manantial humano adoptado como nuestro, desde hace muchos años e incrustado en nuestros corazones, con el &nbsp,más costoso afecto, reconocimiento y admiracion opita.</p>

 

Tuve el privilegio de conocer al médico Casadiego, en una noche estelar de música buena y construcción de amistad, en la Gran Parranda de Clásicos Vallenatos, que bajo mi dirección realizamos en Neiva, con la presencia musical de dos grandes maestros del folclor Vallenato: Adolfo Pacheco Anillo(q.e.p.d) e Ivo Díaz el retoño de Leandro. Nunca olvido el rostro de dicha y felicidad de Casadiego, al encontrarse con Ivo Diaz, de quien tiene una admiración sin límites.

Hoy que mi apreciado amigo y contertulio, está atravesando un delicado momento en su estado de salud, entrego  con energía vital, mi saludo afectuoso al doctor Casadiego, deseando desde lo más profundo de mi corazón, su  pronta recuperación, y pidiendo al más grande de todos, que gobierna nuestra existencia, misericordia plena, para que nuestro hermano vuelva por sus fueros, con la alegria y vitalidad que siempre le conocimos.

En el propósito de hacer una referencia de sus condiciones personales y profesionales, que la sociedad huilense le reconoce con cariño, respeto y admiración, me dí a la tarea de pedirle a muy cercanos  amigos, píldoras descriptivas de su vida, obra y personalidad, rasgos que hoy son características muy escasas en la turbulencia oscura de principios y valores, que hoy se practican y profesan en nuestra sociedad.

El médico Casadiego proviene del municipio Norte Santandereano de Ocaña (provincia de Ocaña), es miembro rutilante de una familia egregia, numerosa y orgullosamente Ocañera, tierra de mujeres hermosas y hombres de honor.

Gran lector, ama los libros, dice que no hay mejor sensación que el olor de los libros y el tacto del papel, no desaprovecha la oportunidad para  regalar un libro como detalle a sus amigos y personas, a quienes considera dignos de una atención sublime para el deleite de la vida y la ilustración.

El doctor Casadiego, es un hombre extremadamente generoso con su vida, con sus familiares y con sus amigos, disfruta de las cosas sencillas de la vida, es un buen cocinero, le encanta el café y charlar con los amigos tomándose un tinto y comiendo arepas Ocañeras, que prepara a la perfección.

Es muy generoso y sensible con sus pacientes, a quienes escucha, les da confianza y trata como iguales,  sin hacer distinciones por razón de clase social o color de su piel. Esas condiciones superlativas, solo  son explicables,  por su profundo amor por la medicina y su disposición permanente de ayudar a todas las personas, a quienes se encuentra en el camino.

Casadiego es un amigo de verdad,  que escucha,  que da sabios consejos, que visita y apoya con afecto y solidaridad a sus amigos en la mala. En el  propósito de disfrutar  a plenitud su vida, sabe reírse de si mismo.

Es un formador estructural, bonachón y muy generoso con sus alumnos, a quienes trata como sus amigos, es generoso con su tiempo, con sus experiencias, con su saber, valores que ha transmitido por décadas, pues ha sido maestro de varias generaciones de médicos, de la universidad surcolombiana.

Confieso mi congoja por este momento delicado de mi admirado y apreciado amigo, me causo nostalgia y conmoción, las palabras de una amiga cercana,  que me ayudo en su descripción, quien al cierre de nuestra charla me dijo:

? ?.me has hecho llorar... porque él es el tipo de personas que hacen falta en este mundo, su felicidad son  las cosas simples, su jardín su palo de mango,  los pájaros en la mañana y sentarse a disfrutar de un tinto. Nunca mira cuánto tienes, sino que te mira a ti como persona?. Ante semejante expresión, tambien derrame mis lágrimas en la tranquilidad de mi finca, la belleza de las flores y las bondades de la naturaleza. 
!Ánimo mi amigo del alma !

Más de Actualidad

Ver más