Salud mental tras el terremoto: El silencioso desafío que enfrenta Colombia
Tras el terremoto ocurrido en Colombia, el país enfrenta no solo la reconstrucción material, sino también el silencioso reto de proteger la salud mental de los colombianos
Lo que pasó
Colombia aún intenta reponerse de aquel evento catastrófico que ocurrió el pasado 10 de agosto. Un terremoto de magnitud 7,4 y una profundidad de 103 kilómetros con epicentro en San José del Palmar en Chocó. El inesperado sismo, terminó por afectar a gran parte del país, sobre todo, en ciudades como Cali, Quibdó, Pereira, Manizales, Armenia, Quindío y algunos lugares del centro del país que también se vieron fuertemente afectados.
Según los más recientes reportes de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) con corte al 21 de agosto, se han hallado 321 personas fallecidas y 4.595 heridas, 257 desaparecidas y 364 personas rescatadas. Las cifras de viviendas devastadas por el movimiento telúrico tampoco son alentadoras, pues se conoce que son cerca de 163.884 averiadas, 31.445 destruidas y 467 edificios colapsados.
Panorama de la salud mental tras el terremoto
Aunque día a día se calculen las cifras de las afectaciones que todavía deja el fuerte evento sísmico, ningún número puede encapsular el profundo dolor que enfrenta hoy el país. Colombia está de luto, han sido muchas las pérdidas humanas, animales y materiales, que dejan devastadas a cientos de familias a las que el terremoto les arrebató aquello que significaba sus vidas.
Es por ello, que frente a la emergencia que aún padece el país, se designaron a los organismos encargados de examinar la situación y realizar las labores de búsqueda y rescate, para posteriormente, asistir de manera prioritaria la salud física, y después, profesionales de la salud mental empezar a brindar los primeros auxilios psicológicos para ofrecer de manera inmediata la contención emocional tras las implicaciones que tiene haber presenciado un evento traumático como el terremoto de gran magnitud.
¿Qué repercusiones tiene en la salud mental?
La Organización Mundial de la Salud, ha manifestado que enfrentar una situación de emergencia conlleva a una serie de problemas en la salud mental y emocional.
Para ello, ha divido en tres determinantes la manera en la que se pudiera haber generado las afectaciones:
preexistentes, como afecciones de salud mental, por ejemplo depresión, esquizofrenia o uso nocivo del alcohol u otras sustancias;
producidos por la emergencia, como duelo, reacciones de estrés agudo, uso nocivo de sustancias, depresión, ansiedad y trastorno de estrés postraumático, y
producidos en el contexto de la respuesta humanitaria, como ansiedad por falta de información sobre cómo obtener alimentos o acceder a servicios básicos.
La seriedad del asunto va más allá de reconstruir el país, se trata de poder entender que los daños también se generan desde el interior del ser humano. Las heridas que los colombianos llevan hoy, no solo son físicas, es un dolor que trasciende a la mente y los sentimientos.
¿Qué hacer ahora?
Lo importante ante una situación como la que aconteció hace algunos días en el país, es entender que, el miedo, temor y angustia hacen parte de enfrentarse a una emergencia, aceptarlo y no juzgarse por sentirlo o porque los demás lo sientan, hace que sea más llevadero el proceso de recuperación.
Si bien es cierto que ante este tipo de situaciones se debe estar informado, no hay razón por la que se deba someter a una sobreexposición de los sucesos, esto podría empeorar y alterar el estado emocional y mental.
El autocuidado es fundamental para tener un proceso de recuperación más llevadero, contrario al riesgo que implica descuidar aspectos como el sueño, y la nutrición, esto solo agravaría los síntomas de enfermedad mental. Para ello, se recomienda tener una buena hidratación, alimentación e integración física.
Una red social fortalecida, puede ser un salvavidas en medio de la tragedia. Apoyarse en familiares, amigos o vecinos puede hacer que las emociones encuentren un soporte importante.
Ser apoyo para quienes padecen una situación complicada o poblaciones vulnerables es de suma relevancia y ello puede significar un verdadero cambio en el panorama. Esta emergencia requiere de mucha unión y compresión de lo que ocurre alrededor para actuar con plena consciencia y disposición.