Sacan a Camilla Fabri del gobierno venezolano mientras crece el misterio sobre el paradero de Alex Saab
La italiana Camilla Fabri fue retirada de su cargo como viceministra en el gobierno de Venezuela, en medio de una reestructuración anunciada por Delcy Rodríguez y en un contexto de tensiones políticas.
La italiana Camilla Fabri, esposa del empresario colombo-venezolano Alex Saab, fue retirada de su cargo como viceministra para Comunicación Internacional, en medio de una reestructuración del gabinete anunciada por la vicepresidenta ejecutiva encargada Delcy Rodríguez.
El anuncio se hizo oficial mediante un comunicado en el que se confirmó la designación de Rander Peña como nuevo viceministro, agradeciendo a Fabri por su gestión al frente del despacho. Su salida ocurre en un momento de alta tensión política y de presión internacional sobre el gobierno venezolano.
La decisión coincide con un escenario marcado por cambios dentro del chavismo tras la captura del presidente Nicolás Maduro en enero, en una operación militar estadounidense en la que también fue detenida su esposa Cilia Flores. Ambos enfrentan un proceso judicial en Estados Unidos por cargos relacionados con narcotráfico, lo que ha incrementado la presión de Washington para una transición política en el país.
El nombre de Saab vuelve al centro del debate debido a versiones contradictorias sobre su situación actual. Aunque sectores del oficialismo aseguran que permanece en su residencia, reportes de medios señalan que estaría recluido en la sede del servicio de inteligencia conocida como El Helicoide.
El empresario fue detenido en 2020 en Cabo Verde y extraditado a Estados Unidos en 2021, proceso que el gobierno venezolano calificó como un “secuestro”. Posteriormente regresó al país tras un canje de prisioneros en 2024 y se reincorporó al gobierno, llegando a ocupar responsabilidades relacionadas con industria e inversiones internacionales.
Saab ha sido señalado por Estados Unidos como presunto testaferro del chavismo y por su presunta participación en esquemas de lavado de activos y corrupción. Durante los últimos años del gobierno de Hugo Chávez, y posteriormente con Maduro, se vinculó a la gestión de importaciones, especialmente en el programa de alimentos subsidiados CLAP, que ha estado rodeado de denuncias.
Por su parte, Fabri se convirtió en una figura visible del entorno político y mediático de Saab, especialmente durante su proceso judicial internacional, actuando como una de sus principales voceras.
La salida de Fabri del gabinete se interpreta como parte de los movimientos internos dentro del oficialismo venezolano en medio de un complejo panorama político y de presiones externas, mientras persisten interrogantes sobre el futuro de varias figuras clave del chavismo.
El anuncio se hizo oficial mediante un comunicado en el que se confirmó la designación de Rander Peña como nuevo viceministro, agradeciendo a Fabri por su gestión al frente del despacho. Su salida ocurre en un momento de alta tensión política y de presión internacional sobre el gobierno venezolano.
La decisión coincide con un escenario marcado por cambios dentro del chavismo tras la captura del presidente Nicolás Maduro en enero, en una operación militar estadounidense en la que también fue detenida su esposa Cilia Flores. Ambos enfrentan un proceso judicial en Estados Unidos por cargos relacionados con narcotráfico, lo que ha incrementado la presión de Washington para una transición política en el país.
El nombre de Saab vuelve al centro del debate debido a versiones contradictorias sobre su situación actual. Aunque sectores del oficialismo aseguran que permanece en su residencia, reportes de medios señalan que estaría recluido en la sede del servicio de inteligencia conocida como El Helicoide.
El empresario fue detenido en 2020 en Cabo Verde y extraditado a Estados Unidos en 2021, proceso que el gobierno venezolano calificó como un “secuestro”. Posteriormente regresó al país tras un canje de prisioneros en 2024 y se reincorporó al gobierno, llegando a ocupar responsabilidades relacionadas con industria e inversiones internacionales.
Saab ha sido señalado por Estados Unidos como presunto testaferro del chavismo y por su presunta participación en esquemas de lavado de activos y corrupción. Durante los últimos años del gobierno de Hugo Chávez, y posteriormente con Maduro, se vinculó a la gestión de importaciones, especialmente en el programa de alimentos subsidiados CLAP, que ha estado rodeado de denuncias.
Por su parte, Fabri se convirtió en una figura visible del entorno político y mediático de Saab, especialmente durante su proceso judicial internacional, actuando como una de sus principales voceras.
La salida de Fabri del gabinete se interpreta como parte de los movimientos internos dentro del oficialismo venezolano en medio de un complejo panorama político y de presiones externas, mientras persisten interrogantes sobre el futuro de varias figuras clave del chavismo.