Ruta de la memoria en Neiva: resignificar los cementerios para dignificar la búsqueda

Katherine Cruz

Ruta de la memoria en Neiva: resignificar los cementerios para dignificar la búsqueda
La Ruta de la Memoria llegó al Cementerio Central de Neiva como una estrategia simbólica y pedagógica liderada por la UBPD, en articulación con la JEP y organizaciones sociales, para resignificar los cementerios como lugares de memoria y dignidad. Con más de 150 cuerpos recuperados en intervenciones forenses desde 2024, la jornada también incluyó testimonios, expresiones artísticas y ejercicios de escucha con familiares de personas desaparecidas, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada.

Según la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, la Ruta de la Memoria es una estrategia de participación que busca que la ciudadanía reconozca los cementerios como lugares de memoria y dignidad. La UBPD realizó la Ruta de la Memoria en el Cementerio Central en Neiva; como una estrategia pedagógica y simbólica que tiene como objetivo sensibilizar a los participantes.

Dentro de esta jornada, se socializa el proceso de búsqueda humanitaria y extrajudicial, que realizan funcionarios de la UBPD, la JEP encargado de la investigación de los hechos victimizantes asociados a las desapariciones, la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV) y organizaciones de derechos humanos.

Con esto, se busca dignificar la memoria de las personas desaparecidas, reconociendo los esfuerzos de familiares que sostienen una búsqueda incansable. El recorrido guiado en Neiva tuvo lugar el pasado martes 23 de septiembre en horas de la tarde.
Una ruta simbólica que habla de resistencia y verdad

Según el delegado de la UBPD, la ruta de la memoria tiene dos objetivos claves. Primero, que la ciudadanía conozca el proceso de búsqueda de la UBPD, realizando acciones humanitarias y extrajudiciales, además es importante resignificar los cementerios como lugares de memoria viva.

Esta jornada, contó con cuatro momentos, inició explicando a los participantes la razón por la qué el cementerio es un lugar de interés para todo el país. Posteriormente ‘el camino de la búsqueda’ permitió presentar un recorrido fotográfico, detallando el proceso en diferentes escenarios a nivel nacional, allí también se incluyó un espacio de escucha para las personas buscadoras.

Además, se realizó el recorrido por puntos de interés forense en el cementerio, donde se reflexionó sobre la dignidad y el respeto que merecen estos espacios. Y un ejercicio simbólico de memoria, donde los asistentes dejaron mensajes y expresiones para resignificar el dolor, la ausencia y la persistencia en la búsqueda.



Intervenciones forenses en el Cementerio Central de Neiva: avances, hallazgos y participación de comparecientes en Neiva

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), como parte del Sistema Integral para la Paz, ha venido liderando junto a la UBPD un proceso articulado de intervención forense en el Cementerio Central de Neiva, con avances significativos en el marco del Caso 03, conocido como "muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate", que investiga los llamados falsos positivos.

Según un funcionario de la JEP, se han identificado 14 puntos de interés forense en tierra y un punto aéreo (el Monumento 14), donde se han realizado 96 exhumaciones hasta la fecha, así como traslados administrativos de restos que no eran competencia directa del Sistema Integral. Gracias a esta intervención, se han logrado 10 entregas dignas de cuerpos a sus familias, y actualmente están en curso dos entregas adicionales. El funcionario destacó:

“Nos encontramos haciendo el cierre de la intervención en el cementerio. Recientemente se encontró una víctima de falsos positivos, en un proceso de resignificación que se va a realizar”.

Este balance se enmarca en el avance del Subcaso Huila, dentro del cual la JEP ha documentado más de 230 víctimas entre 2005 y 2008: 200 homicidios, 8 tentativas de homicidio y más de 30 desapariciones forzadas.

La responsabilidad recae sobre 36 comparecientes identificados como máximos responsables, todos miembros del Ejército Nacional que ocuparon distintos rangos, desde soldados hasta comandantes de brigada. De ese grupo, 17 han participado activamente en las labores forenses en Neiva y Pitalito.

“Identificamos a 36 máximos responsables, todos militares. De ellos, 28 reconocieron su responsabilidad en una audiencia pública realizada en Neiva en agosto de 2024”, indicó un funcionario de la JEP. “17 de ellos han participado activamente en las labores de recuperación e identificación de cuerpos en Neiva y Pitalito. Sus labores consisten en apoyar a la Unidad de Búsqueda en la recuperación de cuerpos, disposición en osarios temporales, y en aportar información crucial para ubicar a otras personas desaparecidas”, explicó el funcionario.

Las investigaciones adelantadas por la JEP, junto con la justicia ordinaria, han permitido constatar que muchas de estas víctimas fueron reportadas falsamente como muertes en combate. En realidad, se trataba de civiles que fueron estigmatizados y posteriormente asesinados en montajes realizados por integrantes de la Fuerza Pública. La JEP ha centrado sus esfuerzos en establecer los patrones de estos crímenes, identificar a quienes dieron las órdenes y reconstruir el contexto de encubrimiento sistemático.

Actualmente, el proceso continúa con la identificación genética de los cuerpos recuperados, la búsqueda de familiares y la verificación de la plena identidad de las víctimas, en un esfuerzo por brindar verdad, justicia y reparación a las familias que aún esperan respuestas.



Seis fases de exhumación en Neiva y Pitalito

Felipe Moncano Medina, abogado del Observatorio Surcolombiano de Derechos Humanos (ObSURDH), detalló los avances en las fases de recuperación forense:

Primera fase (febrero-marzo 2024): 14 cuerpos recuperados.

Segunda fase (mayo 2024): 27 cuerpos exhumados de 12 bóvedas, cuatro corresponden a mujeres y 23 masculinos.

Tercera fase (agosto 2025): 6 cuerpos extraídos de fosas comunes, debido al estado avanzado no se logró identificar el sexo.

Cuarta fase (diciembre 2024): 7 cuerpos, incluyendo 2 mujeres y 5 hombres.

Quinta fase: 71 cuerpos, de los cuales 43 fueron enviados a Medicina Legal; se han realizado 5 entregas dignas, dos en Huila, una en Cundinamarca, en Cauca y Caquetá,

Sexta fase (actual): 25 cuerpos recuperados; 3 enviados a análisis genético, 12 ya identificados, y dos entregas dignas en proceso.

Entre las entregas recientes se encuentran los restos de Oswaldo García Medina (en Neiva) y José Gregorio Cárcamo (en Pitalito).



La persistencia de los familiares: memoria y dignidad

En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, celebrado cada 30 de agosto entrevistamos a OBSURDH que hace parte las medidas cautelares que se adelantan en Neiva y Pitalito, también a Paola Medina Charry, una víctima buscadora.

Paola Medina Charry, hermana de Tarsicio Medina —desaparecido el 19 de febrero de 1988—, compartió su testimonio en el marco de las actividades conmemorativas:

“Durante décadas se negó la existencia de la desaparición forzada. Nuestros casos, ocurridos en los años 80 y 90, fueron cometidos por agentes del Estado. Hoy contamos nuestra historia, resistimos contra el olvido y exigimos verdad y justicia. Después de 35 años, aún tengo la esperanza de encontrar a mi hermano”.

Las organizaciones sociales y de víctimas también participaron en actividades culturales, como una muestra musical en un centro comercial de Neiva y galerías de la memoria, que incluyeron imágenes de los desaparecidos.



Un fenómeno que sigue vigente

Según cifras compartidas por el coordinador territorial Huila de la UBPD, el fenómeno de la desaparición forzada ha afectado a más de 132.000 familias en Colombia. En el departamento del Huila, se reportan al menos 1.574 casos.

“La desaparición forzada no es un hecho del pasado. Muchas víctimas aún no han sido encontradas, y la búsqueda continúa. En el Huila, hemos realizado jornadas pedagógicas, tomas de muestras biológicas y recorridos de la Ruta Buscadora en 12 municipios. Somo una entidad joven, el reto sigue siendo llegar a las zonas rurales, donde muchos puntos de interés forense están en medio del conflicto armado”, afirmó el funcionario.

La memoria como forma de justicia

La Ruta de la Memoria no solo busca exhumar cuerpos, sino dignificar vidas. En Neiva, como en muchas regiones de Colombia, los cementerios son testigos de una verdad que apenas empieza a contarse. En cada lápida sin nombre, en cada fosa recuperada, hay una historia por reconstruir y un duelo por sanar.

El compromiso institucional y social sigue siendo encontrar a quienes aún faltan, reparar el daño y transformar el dolor en memoria viva.

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