RICARDO PERDOMO PINZÓN: COHERENCIA, LIDERAZGO Y COMPROMISO CON LA TRANSFORMACIÓN

Opanoticias

RICARDO PERDOMO PINZÓN: COHERENCIA, LIDERAZGO Y COMPROMISO CON LA TRANSFORMACIÓN
Por Ulpiano Manrique Plata

Neiva, 5 de octubre de 2025

Ciudadanos y ciudadanas

Hablar de Ricardo Perdomo Pinzón es evocar una estirpe donde la política, la cultura y la vocación de servicio se entrelazan como el cauce del río Magdalena, que atraviesa la patria de sur a norte con la fuerza indomable de la historia. Así como el río avanza sin detenerse, sorteando montañas, valles y llanuras hasta alcanzar el punto de la desembocadura “Bocas de Ceniza” en el mar caribe, Ricardo ha sabido recorrer su propio camino con firmeza, cumpliendo cada objetivo trazado con la misma determinación con que las aguas dulces se entregan al mar abierto. Su liderazgo, como la corriente majestuosa del Magdalena, no se dispersa: se eleva, se engrandece y alcanza su destino con la potencia de quien entiende que servir a los demás es la más alta forma de trascendencia. Nacido en Baraya, Huila —tierra fecunda bañada por los ríos Villavieja y Cabrera, y custodiada por el milenario desierto de la Tatacoa—, Ricardo Perdomo Pinzón encarna la tradición de un pueblo que ha sido testigo de luchas y esperanzas, y que en él encuentra la figura de un líder que, como el gran río, nunca pierde su cauce hasta abrazar la inmensidad de su propósito.

Bachiller de la promoción de 1982 del Colegio Nacional Santa Librada de Neiva, es hijo de don Ricardo Perdomo Perdomo y de doña Enis Pinzón Rojas. Contrajo matrimonio con la señora Clarena Córdoba Torrejano, con quien edificó un hogar de afectos y esperanzas, bendecido por tres hijos: Ricardo Andrés, Mariana y Juan José.

En sus venas corre también el legado de su ilustre antepasado, el General Ulpiano Manrique Huergo, segundo gobernador del Huila, fundador de la Gendarmería —la primera policía rural del departamento—, creador de la Biblioteca Departamental y de la Banda Oficial de Músicos. Ese linaje, en Ricardo, no se reduce a un árbol genealógico: se traduce en una vida de coherencia política y ética, puesta al servicio de las causas populares y de la esperanza de un pueblo que nunca se resigna.

Su trayectoria como abogado, investigador y líder regional lo sitúa en la línea de los grandes dirigentes liberales de Colombia: Alfonso López Pumarejo, Jorge Eliécer Gaitán, y los inspiradores de las luchas modernas como Luis Carlos Galán y Rodrigo Lara Bonilla. Hoy, con la misma convicción de antaño, Perdomo interpreta y defiende las ideas transformadoras del presidente Gustavo Petro Urrego.

Egresado de la Universidad Católica de Colombia y especializado en Derecho Administrativo, ha hecho una trinchera de dignidad, defendiendo las normas de la administración pública y dando voz en los estrados a quienes históricamente han sido marginados. Desde su oficina ha servido a la gente común con un sentido de justicia social, conquistando el respeto de colegas, dirigentes y ciudadanos.

Pero su vida trasciende la práctica jurídica: es un hombre de conocimiento y de palabra, conferencista, orientador y promotor de la investigación. Ha formado y fortalecido liderazgos regionales, convencido de que solo con ciudadanos críticos y comprometidos puede levantarse una democracia sólida. Su presencia en escenarios educativos y sociales lo convierte en referente de generaciones que buscan en la política un ejercicio de servicio y dignidad.

En un país donde las candidaturas suelen naufragar en intereses personales, Perdomo se distingue por la transparencia. Su nombre está lejos del clientelismo que en ocasiones se disfraza de compromiso social. Por eso, de cara al porvenir político, cuando se perfila la candidatura de Diana Carolina Corcho Mejía a la Presidencia de la República, liderazgos como el suyo resultan imprescindibles para darle seriedad, cohesión y legitimidad a un proyecto nacional que reclama bases éticas y regionales firmes.

La revista Semana ha advertido que existen sectores locales de intereses ambiguos, que hoy apoyan y mañana niegan. Ante esas contradicciones, Ricardo Perdomo Pinzón se erige como figura de coherencia, alguien capaz de sostener un proyecto sin claudicar a las tentaciones de la política efímera.

Su vida entera ha sido un testimonio de honestidad y trabajo transparente. No es solamente un dirigente político: es un ciudadano íntegro que ha sabido vivir para servir, y que hoy, más que nunca, está llamado a ocupar un lugar central en la construcción del liderazgo que impulse la candidatura a la presidencia de la república de Diana Carolina Corcho Mejía y, con ella, la continuidad de un país más justo, incluyente y democrático.

En tiempos donde la política se desdibuja entre intereses mezquinos, es necesario volver la mirada hacia referentes como Ricardo Perdomo Pinzón: abogado, líder y ciudadano que ha demostrado con hechos —y no con discursos vacíos— que la política debe ser sinónimo de servicio, decencia y dignidad.

Más de Actualidad

Ver más