Reforma laboral de Petro se hunde en el Senado: Gobierno anuncia consulta popular y evalúa estrategias para revivir el proyecto
La Comisión Séptima del Senado archivó este martes 18 de marzo de 2025 la reforma laboral del Gobierno de Gustavo Petro, tras una votación de 8 a 6 en favor del archivo. A pesar de la derrota, el Ejecutivo anunció que avanzará con una consulta popular y evalúa un "as bajo la manga" para revivir la iniciativa en el Congreso.
La reforma laboral, uno de los proyectos bandera del Gobierno de Gustavo Petro, fue archivada en su tercer debate por la Comisión Séptima del Senado. Ocho senadores respaldaron la ponencia de archivo presentada por el senador liberal Miguel Ángel Pinto, mientras que seis votaron en contra. Entre los votos a favor del archivo estuvieron los de Ana Paola Agudelo (Mira), Lorena Ríos (Colombia Justa Libres), Esperanza Andrade (Conservador), Honorio Henríquez (Centro Democrático), Miguel Ángel Pinto (Liberal), Berenice Bedoya (ASI), Alirio Barrera (Centro Democrático) y Nadia Blel (Conservador).
El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, defendió el proyecto durante el debate, asegurando que no presentaba "ninguna inconstitucionalidad" y que estaba ajustado a la Constitución y la ley. Sin embargo, los senadores opositores argumentaron que la iniciativa pretendía modificar el artículo 53 de la Constitución sin ser una ley estatutaria, lo que consideraron un "vicio de inconstitucionalidad".
El senador Pinto, autor de la ponencia de archivo, hizo un llamado a concertar un nuevo proyecto centrado en los derechos individuales de los trabajadores, pero como ley ordinaria. "Es la primera vez que una ley ordinaria pretende modificar la Constitución. Este proyecto está viciado de inconstitucionalidad desde su trámite inicial", afirmó.
Tras el hundimiento de la reforma, el ministro del Interior, Armando Benedetti, declaró que al Gobierno "ya no le importa" lo que suceda en el Congreso, ya que el presidente Petro y su gabinete han decidido avanzar con una consulta popular para llevar la reforma directamente al pueblo. "La consulta va sí o sí", aseguró Benedetti.
El presidente Petro, en un discurso pronunciado en la Plaza de Bolívar durante una jornada de marchas convocadas para apoyar la reforma, criticó al Congreso por darle la espalda al pueblo. "El Congreso es sirviente del pueblo y no del gran capital y del dinero. La política no es servil, la política solo sirve para ser libre. El Congreso de Colombia le está dando la espalda al pueblo", afirmó.
A pesar del archivo, el Gobierno no descarta una estrategia para revivir la reforma laboral en el Congreso. Según el exministro del Interior Juan Fernando Cristo, el Ejecutivo podría apelar a lo establecido en el artículo 166 de la Ley Quinta de 1992, que reglamenta el funcionamiento del Congreso. Este artículo permite que, en caso de hundimiento de un proyecto, cualquier miembro de la Comisión, el autor del proyecto o el Gobierno apelen la decisión ante la Plenaria de la respectiva Cámara.
Si la Plenaria acoge la apelación, el proyecto sería remitido a otra Comisión Constitucional para que surta el trámite en primer debate. Esta estrategia ya fue intentada con la reforma a la salud en 2024, aunque en esa ocasión la apelación fue retirada tras negociaciones con algunas bancadas.
El senador Fabián Díaz (Alianza Verde) anunció que radicará una apelación ante la Mesa Directiva del Congreso, buscando que una nueva instancia dirima sobre el texto. "No podemos permitir que se archive un proyecto que busca garantizar derechos fundamentales para los trabajadores", afirmó Díaz.
La derrota de la reforma laboral ocurre en un contexto de alta tensión política y social. El presidente Petro había declarado el 18 de marzo como día cívico para que los ciudadanos salieran a votar a favor de la reforma en las urnas. Sin embargo, la movilización en las calles no fue suficiente para cambiar la decisión de los legisladores.
La reforma laboral buscaba democratizar las relaciones laborales en Colombia, garantizando derechos como la estabilidad laboral reforzada, la reducción de la jornada laboral y la ampliación de beneficios para los trabajadores. Sus detractores, sin embargo, argumentaron que el proyecto generaría incertidumbre jurídica y afectaría la competitividad del país.
Con el hundimiento en el Senado, el Gobierno tiene dos caminos principales: avanzar con la consulta popular o intentar revivir el proyecto en el Congreso mediante la apelación. Ambas estrategias enfrentan desafíos significativos.
La consulta popular requerirá un amplio respaldo ciudadano y una campaña intensa para convencer a los colombianos de votar a favor de la reforma. Por otro lado, la apelación en el Congreso dependerá de la capacidad del Gobierno para negociar con las bancadas opositoras y lograr los votos necesarios en la Plenaria.
Mientras tanto, el debate sobre la reforma laboral continúa dividiendo al país. Para algunos, su hundimiento representa una victoria de la estabilidad jurídica y económica; para otros, es una derrota para los derechos de los trabajadores y una muestra de la influencia del "gran capital" en el Congreso.
El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, defendió el proyecto durante el debate, asegurando que no presentaba "ninguna inconstitucionalidad" y que estaba ajustado a la Constitución y la ley. Sin embargo, los senadores opositores argumentaron que la iniciativa pretendía modificar el artículo 53 de la Constitución sin ser una ley estatutaria, lo que consideraron un "vicio de inconstitucionalidad".
El senador Pinto, autor de la ponencia de archivo, hizo un llamado a concertar un nuevo proyecto centrado en los derechos individuales de los trabajadores, pero como ley ordinaria. "Es la primera vez que una ley ordinaria pretende modificar la Constitución. Este proyecto está viciado de inconstitucionalidad desde su trámite inicial", afirmó.
La reacción del Gobierno y el anuncio de la consulta popular
Tras el hundimiento de la reforma, el ministro del Interior, Armando Benedetti, declaró que al Gobierno "ya no le importa" lo que suceda en el Congreso, ya que el presidente Petro y su gabinete han decidido avanzar con una consulta popular para llevar la reforma directamente al pueblo. "La consulta va sí o sí", aseguró Benedetti.
El presidente Petro, en un discurso pronunciado en la Plaza de Bolívar durante una jornada de marchas convocadas para apoyar la reforma, criticó al Congreso por darle la espalda al pueblo. "El Congreso es sirviente del pueblo y no del gran capital y del dinero. La política no es servil, la política solo sirve para ser libre. El Congreso de Colombia le está dando la espalda al pueblo", afirmó.
El "as bajo la manga" del Gobierno
A pesar del archivo, el Gobierno no descarta una estrategia para revivir la reforma laboral en el Congreso. Según el exministro del Interior Juan Fernando Cristo, el Ejecutivo podría apelar a lo establecido en el artículo 166 de la Ley Quinta de 1992, que reglamenta el funcionamiento del Congreso. Este artículo permite que, en caso de hundimiento de un proyecto, cualquier miembro de la Comisión, el autor del proyecto o el Gobierno apelen la decisión ante la Plenaria de la respectiva Cámara.
Si la Plenaria acoge la apelación, el proyecto sería remitido a otra Comisión Constitucional para que surta el trámite en primer debate. Esta estrategia ya fue intentada con la reforma a la salud en 2024, aunque en esa ocasión la apelación fue retirada tras negociaciones con algunas bancadas.
El senador Fabián Díaz (Alianza Verde) anunció que radicará una apelación ante la Mesa Directiva del Congreso, buscando que una nueva instancia dirima sobre el texto. "No podemos permitir que se archive un proyecto que busca garantizar derechos fundamentales para los trabajadores", afirmó Díaz.
El contexto político y social
La derrota de la reforma laboral ocurre en un contexto de alta tensión política y social. El presidente Petro había declarado el 18 de marzo como día cívico para que los ciudadanos salieran a votar a favor de la reforma en las urnas. Sin embargo, la movilización en las calles no fue suficiente para cambiar la decisión de los legisladores.
La reforma laboral buscaba democratizar las relaciones laborales en Colombia, garantizando derechos como la estabilidad laboral reforzada, la reducción de la jornada laboral y la ampliación de beneficios para los trabajadores. Sus detractores, sin embargo, argumentaron que el proyecto generaría incertidumbre jurídica y afectaría la competitividad del país.
¿Qué sigue para la reforma laboral?
Con el hundimiento en el Senado, el Gobierno tiene dos caminos principales: avanzar con la consulta popular o intentar revivir el proyecto en el Congreso mediante la apelación. Ambas estrategias enfrentan desafíos significativos.
La consulta popular requerirá un amplio respaldo ciudadano y una campaña intensa para convencer a los colombianos de votar a favor de la reforma. Por otro lado, la apelación en el Congreso dependerá de la capacidad del Gobierno para negociar con las bancadas opositoras y lograr los votos necesarios en la Plenaria.
Mientras tanto, el debate sobre la reforma laboral continúa dividiendo al país. Para algunos, su hundimiento representa una victoria de la estabilidad jurídica y económica; para otros, es una derrota para los derechos de los trabajadores y una muestra de la influencia del "gran capital" en el Congreso.