Reforma a la salud es aprobada en segundo debate en la Cámara de Representantes y avanza hacia el Senado
Este jueves 6 de marzo de 2025, la Cámara de Representantes aprobó en segundo debate la polémica reforma a la salud, uno de los proyectos bandera del gobierno del presidente Gustavo Petro. Con 51 artículos aprobados, la iniciativa busca transformar el sistema de salud colombiano, centralizando los recursos en la ADRES y eliminando la intermediación de las EPS. Sin embargo, el proyecto enfrenta fuertes críticas de la oposición y sectores conservadores, quienes cuestionan su implementación y alcances.
En una sesión que se extendió hasta altas horas de la noche del miércoles 5 de marzo, la Cámara de Representantes aprobó 51 de los 62 artículos propuestos en la reforma a la salud, marcando un paso crucial para su trámite legislativo. La iniciativa, promovida por el gobierno de Gustavo Petro, busca reestructurar el sistema de salud colombiano, con cambios significativos en la administración de recursos, el rol de las EPS y la atención en zonas rurales.
Uno de los puntos más destacados de la reforma es la designación de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) como el único ente encargado de gestionar los fondos públicos de salud. Esto implica que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) ya no tendrán acceso directo a estos recursos, lo que ha generado rechazo en sectores privados y conservadores, quienes argumentan que esta medida podría afectar la eficiencia del sistema.
Además, se aprobó la creación del Plan Nacional de Salud Rural, un mecanismo para mejorar la atención médica en zonas apartadas del país, y se estableció el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud, que busca regular y garantizar los derechos laborales de los trabajadores del sector. Este último punto incluye la implementación de un régimen laboral especial, con garantías de prestaciones sociales, jornadas justas y programas de salud mental para los empleados.
Sin embargo, no todos los artículos lograron consenso. El artículo 42, que proponía la elección de directores de hospitales mediante concursos de méritos, fue eliminado durante la plenaria. Esta decisión generó críticas de la representante Martha Alfonso, ponente de la reforma, quien afirmó que la medida fomenta la corrupción y debilita la transparencia en el sistema de salud.
Polémica y división
La aprobación de la reforma no estuvo exenta de controversia. Sectores de la oposición denunciaron vicios en el proceso legislativo y advirtieron sobre los riesgos de implementar cambios tan profundos sin un análisis más detallado. "El 82% del articulado propuesto por el Gobierno fue modificado por la plenaria de la Cámara que dirijo", señaló Jaime Raúl Salamanca, presidente de la Cámara de Representantes, en un intento por justificar las múltiples enmiendas realizadas.
Por su parte, el Pacto Histórico, coalición que respalda al presidente Petro, celebró la aprobación de la reforma como un paso hacia una "salud con dignidad". Alfredo Mondragón, representante del Valle del Cauca, destacó que la iniciativa otorga al presidente facultades para garantizar derechos laborales y mejorar las condiciones de los trabajadores de la salud, tanto en el sector público como en el privado.
¿Qué sigue?
Tras su aprobación en la Cámara, la reforma deberá enfrentar dos debates más en el Senado, donde se prevé un escenario aún más complejo. En la legislatura anterior, un intento similar de reforma fracasó precisamente en esta corporación, lo que genera incertidumbre sobre el futuro del proyecto.
Mientras tanto, el debate nacional continúa. Por un lado, el gobierno insiste en que la reforma es necesaria para garantizar un sistema de salud más equitativo y eficiente. Por otro, sus detractores advierten sobre los riesgos de centralizar el sistema y eliminar la participación del sector privado, argumentando que esto podría generar desabastecimiento y colapsos en la atención médica.
Con el Senado como próximo escenario, la reforma a la salud promete seguir siendo un tema de intenso debate en los próximos meses, en medio de un país profundamente dividido entre quienes ven en esta iniciativa una oportunidad de cambio y quienes la consideran un riesgo para el sistema de salud colombiano.
Uno de los puntos más destacados de la reforma es la designación de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) como el único ente encargado de gestionar los fondos públicos de salud. Esto implica que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) ya no tendrán acceso directo a estos recursos, lo que ha generado rechazo en sectores privados y conservadores, quienes argumentan que esta medida podría afectar la eficiencia del sistema.
Además, se aprobó la creación del Plan Nacional de Salud Rural, un mecanismo para mejorar la atención médica en zonas apartadas del país, y se estableció el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud, que busca regular y garantizar los derechos laborales de los trabajadores del sector. Este último punto incluye la implementación de un régimen laboral especial, con garantías de prestaciones sociales, jornadas justas y programas de salud mental para los empleados.
Sin embargo, no todos los artículos lograron consenso. El artículo 42, que proponía la elección de directores de hospitales mediante concursos de méritos, fue eliminado durante la plenaria. Esta decisión generó críticas de la representante Martha Alfonso, ponente de la reforma, quien afirmó que la medida fomenta la corrupción y debilita la transparencia en el sistema de salud.
Polémica y división
La aprobación de la reforma no estuvo exenta de controversia. Sectores de la oposición denunciaron vicios en el proceso legislativo y advirtieron sobre los riesgos de implementar cambios tan profundos sin un análisis más detallado. "El 82% del articulado propuesto por el Gobierno fue modificado por la plenaria de la Cámara que dirijo", señaló Jaime Raúl Salamanca, presidente de la Cámara de Representantes, en un intento por justificar las múltiples enmiendas realizadas.
Por su parte, el Pacto Histórico, coalición que respalda al presidente Petro, celebró la aprobación de la reforma como un paso hacia una "salud con dignidad". Alfredo Mondragón, representante del Valle del Cauca, destacó que la iniciativa otorga al presidente facultades para garantizar derechos laborales y mejorar las condiciones de los trabajadores de la salud, tanto en el sector público como en el privado.
¿Qué sigue?
Tras su aprobación en la Cámara, la reforma deberá enfrentar dos debates más en el Senado, donde se prevé un escenario aún más complejo. En la legislatura anterior, un intento similar de reforma fracasó precisamente en esta corporación, lo que genera incertidumbre sobre el futuro del proyecto.
Mientras tanto, el debate nacional continúa. Por un lado, el gobierno insiste en que la reforma es necesaria para garantizar un sistema de salud más equitativo y eficiente. Por otro, sus detractores advierten sobre los riesgos de centralizar el sistema y eliminar la participación del sector privado, argumentando que esto podría generar desabastecimiento y colapsos en la atención médica.
Con el Senado como próximo escenario, la reforma a la salud promete seguir siendo un tema de intenso debate en los próximos meses, en medio de un país profundamente dividido entre quienes ven en esta iniciativa una oportunidad de cambio y quienes la consideran un riesgo para el sistema de salud colombiano.