Reflexión para despertar
En Colombia no hay equidad, no existe el buen corazón, esto sucede porque nuestro país solo mira hacia arriba, y mirar hacia abajo es una grosería.
POR: Miguel Ángel Hernández Ortiz
Actualmente el Presidente colombiano no pertenece a la élite de los grandes ricos que llegaron allí gracias al dinero de los pobres y la clase media, por esta razón esos multimillonarios lo están demeritando y buscando sacarlo de la presidencia, es un dolor muy grande para nuestro país. Llevamos más de doscientos años eligiendo personajes que cuando están en el “churubito” nunca miran a los paisanos que no tienen un capital aceptable ni un empleo digno, mucho menos un negocio productivo; personas que nunca pueden aspirar a tener un carrito ni a educar a sus hijos en una buena universidad.
Ese dolor ya está en el corazón del pueblo colombiano, pero si miramos bien nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro, los culpables somos nosotros mismos que hemos permitido que nos manipulen, nos humillen y hasta nos desaparezcan. Yo invito a los huilenses a que cambiemos esa manera de pensar y actuar. No miremos la política, eso es una corrupción, miremos nuestra familia, nuestro entorno y démosle oportunidad a nuestro corazón.
HOY día a mis setenta y dos años he tenido la fortuna de poder vivir en paz de disfrutar de mis hijos y mis nietos, de tener un hogar en donde nace y crece el amor un lugar lleno de creatividad, de momentos hermosos en donde fluye la verdad, la tranquilidad y donde exista la comprensión y por consiguiente la ejecución de cosas buenas, bonitas y saludables.
La presencia en mi mente de mi señora madre de mi señor padre y de mi adorado hijo que está en el cielo representan una razón de vida, unos momentos de extraordinarios recuerdos en donde mi corazón palpita y mi mente se alimenta de fe, y por supuesto de grandes esperanzas de un futuro con solvencia espiritual y con posibilidades de disfrutar mi familia hasta el último día de mi existencia.
Solo quiero decirle al pueblo huilense que tenemos un departamento con grandes creaciones hacia el futuro que amerita una vida sosegada colmada de garantías personales y comunitarias. Por eso hoy le digo a mi pueblo que apoyemos a nuestro presidente que nos saquemos de la mente todo lo malo que le quieren endilgar todos aquellos que por su corrupción no quieren dejarlo gobernar.
Vivamos tranquilos apreciemos su inteligencia no pensemos en el pasado pongamos nuestra visión en el presente.
Pensemos en el ayer con tristeza y vivamos el presente con amor.