RADIOGRAFIA DE UN DEPARTAMENTO EN CRISIS.
Atravesamos por épocas difíciles en el quehacer cotidiano de nuestras vidas, cuando digo que un departamento en crisis no es solo del departamento del Huila que afronta varias crisis, sino todos los departamentos y municipios de nuestra Colombia; crisis de valores, crisis económica, crisis vial, crisis educativa, crisis en salud y una situación inesperada que está dejando una estela de damnificados en materia ambiental por intensas las lluvias que se presentan en los últimos meses, así como un problema de cultura ciudadana que ya arrebata vidas.
Todos estos problemas son graves, los campesinos y huilenses sufrimos por el tema vial, los gobiernos se gastan el poco dinero en contratos y las soluciones son pocas, además con el agravante que los recortes son severos, el invierno llegó inesperadamente, los ríos arrasan con cultivos, con puentes con lo que a su paso encuentran, dejando pobreza incertidumbre y deudas imposibles de pagar, la situación en la salud se complica cada día, en hospitales y clínicas se roban los recursos, la atención es calamitosa, no entregan citas oportunas, los medicamentos no los hay, las filas en los sitios de entrega son inmensas y nunca entregan completos los medicamentos formulados, vamos rumbo a un final desalentador en la salud.
Si mirados el tema educativo nos encontramos en uno de los peores momentos de nuestro sistema educativo, instituciones educativas a punto de colapsar, docentes que no llegan a las aulas de clase, jóvenes que no quieren estudiar, un transporte escolar que no cumple sus recorridos y alcaldes y mandatarios que poco les importa cumplir como lo estamos viviendo con el plan de alimentación escolar que solo les interesa hacer un negocio que llene los bolsillos a unos pocos así los niños no reciban lo que necesitan con urgencia una ración digna de alimentación.
Hay dos temas fundamentales que todos los días se resquebrajan sin que a nadie le interés. La crisis de valores y la cultura ciudadana, dos temas unidos, el uno depende del otro, los valores han ido desapareciendo lentamente con el cambio vertiginoso del mundo, no hay respeto, no hay temor, cada uno actúa de acuerdo a sus intereses económicos y personales. La cultura ciudadana, el civismo, la necesidad de velar por los derechos de los demás, las vías , la naturaleza y especialmente que sea un mundo de servicio ciudadano, como respetar las señales de transito que hoy nadie respeta ni quiere conocer cómo se respeta, caminamos en un destino incierto donde muy pocos desean enderezar.