Profecías renovadas
Opanoticias
· Actualizado
<p>En la última semana nos referimos a los cambios que nos esperan en estos dos años, hasta comienzos del 2026. ;</p>
También, al desarrollo de esos temas de manera gradual y prudente en razón de su significado primordial. Pensamos que se calculan los períodos así de tajo, para un transcurrir relativamente corto, cuando se trata nada menos que de cuantificar la vida que conocemos en el planeta y que se ve entonces a las puertas de un salto gigantesco en las costumbres y los usos. No obstante, se asegura en los libros sagrados que el fin de los tiempos inició con la venida del maestro Jesús a la Tierra, y mucha gente pensó que era una especulación sobre el destino de los terrícolas. Podría suceder en amplios sectores de opinión lo mismo, frente a lo que está a punto de ocurrir, pero los signos son tozudos mientras se revisa la actualidad fenomenológica en esas materias.
SE DESPLOMA LA MALDAD
Algo de lo que vimos, muy atrayente por cierto, en las predicciones recientes de los mentores espirituales consultados en la red ?desde hace un par de semanas calendario- es que culminará la hipnosis colectiva de las comunidades planetarias a manos de los escabrosos grupos del poder ?que tienen al borde de la destrucción total a nuestra casa milenaria, a nuestro hábitat, con la posible desaparición del hombre en un primer efecto de tipo búmeran: se lanza y se devuelve redoblado el ataque al chocar contra un objetivo-. Se prevé nada menos que la caída estruendosa de los factores de dominio y de sometimiento habituales, el derrumbamiento de los pedestales en los que ganaron alturas inalcanzables, fungiendo como dioses y hasta atribuyéndose un carácter divino. En Colombia todavía parece retardado ese fenómeno evolutivo merced a las habilidosas maniobras de las elites y clases dominantes, pese a que la ascensión de Gustavo Petro Urrego, los tiene en la cuerda floja. Se puede entender que el señor Petro es un cuadro del fenómeno del cambio, tal como se le reconoce en la comunidad de naciones. En el mundo espiritual se asegura que llegó la hora del desmoronamiento de esas estructuras tradicionales, responsables del manejo criminal de las colectividades ?aunque estas lo aceptan tras ser víctimas inocentes, tal vez, de la hipnosis durante más de un siglo de travesía azarosa (al menos en Colombia), al vaivén de la miseria y del despojo violentos-. El discurso anticomunista se queda sin argumentos, pues esa transformación existencial no tiene nada que ver con el socialismo a ultranza que atribuyen los detractores al gobierno nacional para descalificar lo que les viene pierna arriba, en menos de los dos años previstos por el vaticinio sagrado. La superestructura (el orden) del planeta, que se lo repartió a manos llenas, no guarda ninguna relación con el concepto creyente, incluso con los principios religiosos verdaderos del volver, del retornar al Dios creador y a su doctrina Cristiana de la fraternidad y la hermandad, en medio de la simplicidad. Los controladores del orbe son fariseos puestos al descubierto, despojados de sus vestimentas suntuosas y de sus caretas. Al parecer, no va a ser necesario someterlos al escarnio público ni al sacrificio para acallarlos por siempre?