Poco sexo, mucho deseo: así vive su intimidad la generación Z, según encuesta
Una encuesta del Instituto Kinsey a 2.373 jóvenes estadounidenses de entre 18 y 29 años encontró que el 29% no tuvo pareja sexual en los últimos tres meses y el 19% nunca ha tenido una, aunque el 74% de los solteros asegura tener un deseo sexual entre moderado y muy alto, lo que apunta a una "recesión sexual" marcada más por la falta de oportunidades que por falta de interés.
Un estudio del Instituto Kinsey, titulado "Situación actual: encuesta sobre sexualidad de la generación Z de 2026" y publicado por Playboy, encuestó a 2.373 adultos estadounidenses de entre 18 y 29 años, con una muestra por cuotas diseñada para recoger experiencias diversas entre los jóvenes de ese país. Los resultados apuntan a que sí existe una disminución en la actividad sexual de esta generación, aunque con matices que complican una conclusión definitiva, pues una sola encuesta no basta para demostrar que los jóvenes de hoy tengan menos sexo que las generaciones anteriores.
Según los datos, el 29% de los encuestados no tuvo pareja sexual en los últimos tres meses y el 19% nunca ha tenido una. La encuesta agrega más matices a esa escasez: el 40,1% no practicó sexo vaginal en los últimos tres meses y el 36% tampoco se masturbó durante ese periodo. Sin embargo, el 48,5% de los participantes afirma besarse casi a diario, lo que indica que el contacto físico no ha desaparecido del todo.
La escasez no parece deberse a falta de ganas. El 74% de los solteros declara tener un deseo sexual de moderado a muy alto, aunque muchos encuentran dificultades para llevarlo a la práctica. Los motivos parecen estar más relacionados con la falta de oportunidades que con el deseo: el 66,5% de los solteros afirma tener pocas posibilidades de conocer a alguien, el 65,5% considera agotadoras las aplicaciones y las citas en línea, y el 63,9% asegura no haber encontrado a nadie que cumpla sus expectativas.
A estas dificultades se suma el factor económico. Según el Instituto Kinsey, para el 43% de los encuestados su situación financiera supone un impedimento a la hora de tener citas o mantener una relación sentimental, y el 37% asegura que los problemas económicos han repercutido negativamente en su vida sexual.
Encontrar intimidad bajo el techo familiar también se ha convertido en un desafío. El 33,5% de los participantes vive con sus padres y, entre ellos, el 64% no tuvo ninguna pareja sexual en los últimos tres meses. El 25,1% de los encuestados afirma que sus padres todavía les imponen normas estrictas, lo que complica tanto las citas como los encuentros ocasionales.
Las pantallas ofrecen otras formas de satisfacer ciertas necesidades. El 38% de los encuestados encuentra en el contenido sexual de internet, incluida la pornografía, una manera de satisfacer parte de ellas, mientras que el 28% considera que el tiempo dedicado a las actividades digitales reduce sus ganas de buscar encuentros presenciales. Las redes sociales, los mensajes y hasta los compañeros de inteligencia artificial también pueden proporcionar cierta conexión emocional, aunque los factores económicos y sociales siguen entremezclándose con las nuevas posibilidades tecnológicas.
Pese a la menor frecuencia de encuentros, muchos jóvenes parecen estar conformes con su situación: el 55% de los encuestados está satisfecho con su vida sexual y, según el Instituto Kinsey, solo el 18% manifiesta insatisfacción. Además, el 42% afirma que el sexo no es una prioridad en este momento de su vida.
Esa conformidad, sin embargo, no elimina las alertas en salud sexual. Solo el 35% de los participantes afirma utilizar preservativos habitualmente y aproximadamente un tercio nunca se ha realizado pruebas de infecciones de transmisión sexual, lo que muestra que la menor frecuencia de los encuentros no garantiza que sean más seguros.