PLANIFICACIÓN, LIDERAZGO, EDUCACION ….Y MAS
Un amigo columnista escribió hace días un artículo diciendo que nuestro problema es de liderazgo y planeación. Lo hacía tras describir previamente todas la riquezas y potencialidades del Huila, a pesar de las cuales somos uno de los Departamentos mas pobres de Colombia. Y hace también poco tiempo un connotado y reconocido escritor, analista y periodista internacional pasó por Neiva invitado por una Fundación en cumpleaños, y lo primero que dijo en su exposición era que Neiva era la ciudad mas sucia y fea de Colombia. Así que tienen razón los analistas: tenemos un Departamento pobre y una ciudad sucia. Pero no tenemos lideres, o mejor, sí tenemos, pero son los herederos familiares o políticos o amigos de los que acabaron lo poco bueno que tenía el Departamento y la ciudad. Porque acá en Neiva hubo industria, poca pero hubo, como la Licorera del Huila, como Bavaria, como Postobón, y con recursos públicos se montaron luego empresas que no duraron mucho tiempo porque los liderazgos, esos mismos de siempre o herederos de los mismos de siempre, se apoderaron de ellas para quebrarlas y quedarse con lo que quedara. Y hubo también empresas públicas que dejaron patrimonios valiosos, como los edificios de la Beneficencia del Huila sobre la carrera cuarta, subastados por el mismo que vendió la Licorera, o los edificios del Seguro Social, en pleno centro de Neiva y sobre la Avenida La Toma, o los edificios de Telefónica del Huila y Telecom, patrimonio público igualmente subastado. Así que esos que han llegado a gobernar el Departamento y la ciudad, realmente llegaron fue a administrar sus recursos, que son relativamente escasos para la cantidad de problemas y necesidades que tienen el uno y la otra. No llegaron a proyectar su desarrollo. Y por eso lo primero que se les ocurre es echar mano de los bienes públicos para venderlos y hacer lo que en su saber es administrar: coger la platica, contratar a los amigos para hacer cualquier cosa que ellos sepan hacer, así sea mal hecho, y lo que hace falta gestionarlo ante el gobierno nacional o ante otra fuente, porque eso sí saben, que administrar es gestionar, es decir, pedirle al gobierno nacional o a otras fuentes de recursos para hacer esa cosa cualquiera justificándola con cualquier argumento, como seguramente lo hicieron y lo siguen haciendo con el estadio de fútbol, al que le invirtieron treinta mil millones y le quieren seguir invirtiendo, mientras los niños y jóvenes no tienen canchas deportivas ni de esparcimiento, ni los viejos tienen parques o zonas verdes, porque las que habían las vendieron o las dejaron invadir o acabar. Pero eso es lo que saben hacer los líderes de hoy, gestionar, buscar recursos, poniendo la totuma, pidiendo, porque eso es lo que entienden por administrar, ya que de Planear o planificar no saben, no les interesa saber porque no es el desarrollo del Departamento o la ciudad lo que les interesa. Y todo lo anterior se articula al tema educativo, de la misma manera, porque ahora educación se asocia es a darle comida y transporte a los estudiantes. Es decir, educación es contratar el PAE y el transporte. Y resulta que “hay una crisis silenciosa que está ocurriendo en los colegios de Colombia”, dice el editorial de El Espectador de ayer domingo. Y que “aunque no contamos con cifras exactas….precisamente por la falta de atención…los docentes están preocupados porque las generaciones de niños, niñas y adolescentes presentan unas tasas de ansiedad y depresión angustiantes…”. Y cita a Julián de Zubiría: “la adolescencia, que históricamente ha estado asociada a la rebeldía, alegría y esperanza, comenzó a ser identificada como un periodo en el que predominan la angustia, la depresión y la desesperanza”. Y complementa el editorial con otros datos que deben llamar la atención a estos líderes que lideran la ciudad y el Departamento, y por supuesto al ministro de educación, que de educación no tiene ni idea: 335.000 estudiantes abandonaron el sistema educativo en 2023; del 60% de los que abandonaron por problemas en sus colegios, el 23% dice que fue por violencia y conflictos, y el 9% por maltratos. Y remata el editorial diciendo que “todo esto ocurre mientras la tecnología es cómplice del desastre. Las redes sociales y los teléfonos inteligentes van de la mano con el aumento de la ansiedad y la depresión en niños, niñas y adolescentes, pero las plataformas son cada vez mas indiferentes al problema..”. Así que por la comida y el transporte de los estudiantes hay que preocuparse, porque somos animales. Pero también y sobre todo, somos animales humanos, que alimentamos no solo el estómago, sino y sobre todo el espíritu, las emociones, y en esto estamos mal y vamos peor.