Petro pide acabar el derecho a veto en la ONU
El Jefe de Estado pide acabar con este mecanismo que genera polémica a nivel mundial.
En el marco de la Cumbre de Líderes del G-20 en Río de Janeiro, Brasil, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, destacó la necesidad de transformar la gobernanza mundial, incluyendo la eliminación del poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Según el mandatario, este cambio es esencial para construir una democracia global que elimine guerras, reduzca el hambre y garantice la vida en el planeta.
Petro ya había planteado esta reforma el pasado 17 de febrero en la Conferencia de Seguridad de Múnich, Alemania, donde expresó que “no es posible que la mayoría de la humanidad vote contra la guerra y que quienes tienen armas puedan vetarlo. Eso no se llama democracia”.
El Consejo de Seguridad de la ONU, responsable de mantener la paz y la seguridad internacionales, incluye a cinco miembros permanentes con poder de veto: China, Francia, Rusia, el Reino Unido y Estados Unidos. Este derecho les permite bloquear cualquier resolución, aunque cuente con el apoyo mayoritario, lo que ha generado controversias sobre su impacto en la democracia global.
Durante su intervención en el G-20, Petro también propuso que las decisiones tomadas en las conferencias climáticas (COP) sean vinculantes. Consideró que las medidas adoptadas por votación mayoritaria deben ser obligatorias para los países, como parte de la reforma global que busca.
Actualmente, Colombia participa en la COP29 en Azerbaiyán, donde propuso un pacto de alivio de deuda a 10 años para que los países en desarrollo puedan invertir en la transición climática.
Petro ya había planteado esta reforma el pasado 17 de febrero en la Conferencia de Seguridad de Múnich, Alemania, donde expresó que “no es posible que la mayoría de la humanidad vote contra la guerra y que quienes tienen armas puedan vetarlo. Eso no se llama democracia”.
El Consejo de Seguridad de la ONU, responsable de mantener la paz y la seguridad internacionales, incluye a cinco miembros permanentes con poder de veto: China, Francia, Rusia, el Reino Unido y Estados Unidos. Este derecho les permite bloquear cualquier resolución, aunque cuente con el apoyo mayoritario, lo que ha generado controversias sobre su impacto en la democracia global.
Durante su intervención en el G-20, Petro también propuso que las decisiones tomadas en las conferencias climáticas (COP) sean vinculantes. Consideró que las medidas adoptadas por votación mayoritaria deben ser obligatorias para los países, como parte de la reforma global que busca.
Actualmente, Colombia participa en la COP29 en Azerbaiyán, donde propuso un pacto de alivio de deuda a 10 años para que los países en desarrollo puedan invertir en la transición climática.