Parranda vallenata en cárcel desata escándalo: Gobierno suspende diálogos de paz en Itagüí
Una parranda vallenata dentro de la cárcel La Paz de Itagüí, en la que participó Nelson Velásquez, generó polémica y provocó la reacción del Gobierno Nacional. El evento ocurrió el miércoles 8 de abril y, tras hacerse público, el jueves 9 el Gobierno decidió suspender los diálogos de la mesa de paz
Una fiesta vallenata dentro de la cárcel de máxima seguridad de La Paz, en Itagüí, terminó provocando un fuerte remezón en los procesos de paz urbana. El Gobierno Nacional anunció la suspensión inmediata de los diálogos que se venían adelantando en el penal, luego de que se conociera la realización de una parranda con la participación del cantante Nelson Velásquez.
El hecho ocurrió el miércoles 8 de abril y generó controversia por haberse llevado a cabo dentro del centro penitenciario, donde se desarrollaban conversaciones entre internos y delegados del Estado para avanzar en un posible acuerdo de paz en el Valle de Aburrá.
Tras la revelación, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) abrió una investigación formal para esclarecer cómo se permitió el ingreso del artista y la realización del evento. Como primeras medidas, la entidad suspendió temporalmente a siete funcionarios presuntamente implicados y anunció la remoción del director del penal.
Además, el Inpec aseguró que la actividad no contaba con autorización del Gobierno Nacional, ni del Ministerio de Justicia, ni de la dirección general de la institución.
Horas después, la delegación del Gobierno en la mesa sociojurídica confirmó que los diálogos de paz urbana quedarán suspendidos hasta que se determinen responsabilidades frente a lo ocurrido.
La decisión frena, al menos de manera temporal, los avances que se venían anunciando en la construcción de un acuerdo condicionado de paz en el Valle de Aburrá, y deja en entredicho los controles dentro del sistema penitenciario colombiano.
El hecho ocurrió el miércoles 8 de abril y generó controversia por haberse llevado a cabo dentro del centro penitenciario, donde se desarrollaban conversaciones entre internos y delegados del Estado para avanzar en un posible acuerdo de paz en el Valle de Aburrá.
Tras la revelación, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) abrió una investigación formal para esclarecer cómo se permitió el ingreso del artista y la realización del evento. Como primeras medidas, la entidad suspendió temporalmente a siete funcionarios presuntamente implicados y anunció la remoción del director del penal.
Además, el Inpec aseguró que la actividad no contaba con autorización del Gobierno Nacional, ni del Ministerio de Justicia, ni de la dirección general de la institución.
Horas después, la delegación del Gobierno en la mesa sociojurídica confirmó que los diálogos de paz urbana quedarán suspendidos hasta que se determinen responsabilidades frente a lo ocurrido.
La decisión frena, al menos de manera temporal, los avances que se venían anunciando en la construcción de un acuerdo condicionado de paz en el Valle de Aburrá, y deja en entredicho los controles dentro del sistema penitenciario colombiano.