Paris Saint Germain se consagra bicampeón de la UEFA Champions League 2026
El Paris Saint-Germain se coronó bicampeón de la UEFA Champions League tras vencer al Arsenal en la tanda de penales (1-1 en el reglamentario). Pese al gol tempranero de Kai Havertz, los dirigidos por Luis Enrique igualaron con gol de penal de Ousmane Dembélé y mantuvieron la jerarquía en la definición final para retener el título continental.
La UEFA Champions League 2026 ya tiene dueño y es un nombre que se repite. En una final de alta intensidad táctica disputada con el dramatismo propio de las grandes citas, el Paris Saint-Germain logró remontar un marcador adverso y coronarse bicampeón de Europa tras imponerse en la tanda de penales al Arsenal de Inglaterra.
Un inicio accidentado y la reacción parisina El partido comenzó con una sorpresa táctica que descolocó al fondo francés. Antes de llegar al minuto cinco, un error en la salida del PSG permitió que Kai Havertz castigara con frialdad para poner el 0-1 a favor del Arsenal. El gol tempranero obligó a los de Luis Enrique a volcarse al ataque, asumiendo riesgos y dominando la posesión de manera absoluta durante el resto del encuentro.
La insistencia francesa dio sus frutos en el complemento. El extremo georgiano Khvicha Kvaratskhelia fue derribado en el área por el defensor Cristhian Mosquera, lo que derivó en una pena máxima señalada sin vacilación. Ousmane Dembélé asumió la responsabilidad y, con un remate certero, decretó el 1-1 que devolvió la paridad al marcador en el minuto 60.
Agonía en el tiempo extra y gloria en los penales El PSG tuvo la oportunidad de sentenciar el encuentro antes de los noventa minutos, especialmente en una jugada individual de Bradley Barcola que terminó impactando en el arco rival. Sin embargo, la falta de puntería y el desgaste físico llevaron el duelo a la prórroga, donde las precauciones defensivas prevalecieron sobre la ambición ofensiva.
Finalmente, en la instancia de los penales, el Paris Saint-Germain demostró por qué es actualmente el mejor equipo del mundo. La precisión en los remates y la solidez mental de sus jugadores aseguraron que la Orejona permanezca un año más en París, sellando una campaña histórica para el club y dejando al Arsenal con el sinsabor de una final perdida en los detalles.