Paracomanía Impenitente En Colombia

Luis Fernando Amezquita

Paracomanía Impenitente En Colombia

Un selecto grupo de científicos sociales del país y de fuera se mostró sorprendido por la reacción complaciente (¿cómplice?) de los auditorios de teatro frente al fenómeno paramilitar y a sus actos de crueldad y sevicia puestos en escena en los últimos días.

 

Se trata de obras que por su sola escenografía maximizan la tragedia del genocidio interno y condenan su repetición tenebrosa. Cuentan ellas en sus actos con asistencias multitudinarias provenientes de públicos selectos, receptores ideales, de los que se esperan los más altos grados de sensibilidad y de reacción con motivo del statu quo criollo.

 

Teatreros, y el apoyo de fuentes de la JEP y de la Comisión de la Verdad, entre otros, revelaron ese horripilante dato a los expertos que evalúan en conferencias públicas de corte académico y multidisciplinario a las colectividades y a su posición frente al conflicto armado colombiano, en últimas, a la visión que tienen ellas de la guerra. Las obras con su carácter masivo inherente recrean esa terrible cotidianidad del territorio y de las regiones, y asumen la profusión requerida para el efecto.

 

En general, los públicos analizados por los tratadistas de la referencia se expresan insensibles –más como si estuviesen satisfechos- con el actuar perverso de los criminales asociados al Estado y a su fuerza pública en épocas de ignominia que al parecer aún no terminan para nuestra fatal desgracia. Al menos eso se puede ver en sus rostros, según los observadores: es lo más parecido a las reacciones frente a un programa de humor negro y no al impacto propio de una reseña histórica de la mutilación y destrucción de seres humanos, de los compatriotas ajusticiados sin fórmula de juicio por sus ideas políticas o por su condición de humildad y hasta de enfermedad y desventura.

 

En el programa Diálogos, de Señal Colombia, -lunes a viernes 10:30 p.m.- los tratadistas del conflicto y de la postura asumida por los connacionales ante el mismo, exteriorizaron su preocupación por la identidad de los nativos de esta tierra, que los distingue en el orbe a manera de una célebre tragicomedia en escena permanente. Estamos ante una información que ocultan con habilidad sorprendente los voceros de las derechas empresariales, de las élites, tras controlar la actividad mediática e imponer sus verdades.

 

 

 

 

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