ONU también habló de la situación en el Catatumbo
Los representantes de 10 países expresaron su preocupación por los enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las FARC.
Durante la presentación del informe trimestral de la Misión de Verificación de Naciones Unidas en Colombia, los miembros del Consejo de Seguridad rechazaron de manera unánime la violencia en el Catatumbo, exigiendo medidas concretas para proteger a la población civil.
Los representantes de Panamá, Reino Unido, Pakistán, Eslovenia, Dinamarca, Grecia, Estados Unidos, China y Corea del Sur expresaron su preocupación por los enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las FARC, que han dejado al menos 80 muertos.
En sus intervenciones, los delegados también condenaron el asesinato de firmantes del Acuerdo de Paz, el aumento del reclutamiento de menores y la demora en las decisiones de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Estas problemáticas fueron señaladas como obstáculos para el avance hacia una paz sostenible en el país.
El representante ruso, Vasili Nebenzia, lanzó una de las críticas más severas, cuestionando la implementación del Acuerdo de Paz. “No es posible alcanzar la paz sin presencia estatal en todo el país. Ni el gobierno anterior ni el actual han mostrado avances tangibles”, afirmó. Nebenzia también puso en duda la estrategia del presidente Gustavo Petro de entablar diálogos con grupos armados, calificándola de ineficaz ante la persistencia de la violencia.
Por su parte, Diego Tovar, máximo representante de las FARC en el proceso de paz, defendió los logros del acuerdo, pero señaló las precarias condiciones de vida de los excombatientes. Según Tovar, el 76 % de ellos está desempleado y enfrenta desplazamientos forzosos, siendo víctimas de una violencia de la que ya no forman parte.
Los representantes de Panamá, Reino Unido, Pakistán, Eslovenia, Dinamarca, Grecia, Estados Unidos, China y Corea del Sur expresaron su preocupación por los enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las FARC, que han dejado al menos 80 muertos.
En sus intervenciones, los delegados también condenaron el asesinato de firmantes del Acuerdo de Paz, el aumento del reclutamiento de menores y la demora en las decisiones de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Estas problemáticas fueron señaladas como obstáculos para el avance hacia una paz sostenible en el país.
El representante ruso, Vasili Nebenzia, lanzó una de las críticas más severas, cuestionando la implementación del Acuerdo de Paz. “No es posible alcanzar la paz sin presencia estatal en todo el país. Ni el gobierno anterior ni el actual han mostrado avances tangibles”, afirmó. Nebenzia también puso en duda la estrategia del presidente Gustavo Petro de entablar diálogos con grupos armados, calificándola de ineficaz ante la persistencia de la violencia.
Por su parte, Diego Tovar, máximo representante de las FARC en el proceso de paz, defendió los logros del acuerdo, pero señaló las precarias condiciones de vida de los excombatientes. Según Tovar, el 76 % de ellos está desempleado y enfrenta desplazamientos forzosos, siendo víctimas de una violencia de la que ya no forman parte.