OMS define por primera vez el perfil que deberán cumplir los futuros anticonceptivos masculinos
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dio un paso inédito al establecer, por primera vez, un perfil que orientará el desarrollo de nuevos métodos anticonceptivos dirigidos a los hombres, mientras distintas alternativas hormonales y no hormonales continúan en fase de investigación.
Actualmente, las opciones disponibles para los hombres siguen siendo limitadas y se concentran en el preservativo, la interrupción del coito y la vasectomía. Pese a esta oferta reducida, alrededor del 30 % de las parejas ya utiliza algún método anticonceptivo masculino, un dato que la OMS resalta como evidencia de que existe una base de uso sobre la cual construir nuevas alternativas.
Según el organismo, varios métodos hormonales y no hormonales se encuentran bajo investigación, y algunos candidatos prometedores ya alcanzaron fases avanzadas de ensayos clínicos. Las estimaciones apuntan a que los primeros anticonceptivos masculinos reversibles podrían llegar al mercado en un plazo de entre cinco y diez años.
Seguridad, eficacia, aceptabilidad y asequibilidad
Para guiar ese desarrollo, la OMS definió cuatro características que estos nuevos métodos deberán cumplir: seguridad, eficacia, aceptabilidad y asequibilidad. El perfil busca servir de hoja de ruta para investigadores, desarrolladores y entidades que financian este tipo de proyectos.
Uno de los interrogantes que ha rondado esta discusión es si los hombres estarían realmente dispuestos a asumir un papel más activo en la anticoncepción. Una investigación citada por la OMS encontró que más del 75 % de las parejas encuestadas estaría dispuesta a usar un nuevo método masculino, y que más del 85 % de las mujeres consultadas confiaría en que su pareja asumiera esa responsabilidad, cifras que contradicen la idea de que estas alternativas tendrían poca acogida.
Cambios también para los métodos ya existentes
Las novedades no se limitan a los hombres. La OMS también actualizó sus directrices para ampliar el uso de métodos ya disponibles: respaldó que ciertos anticonceptivos orales combinados puedan tomarse durante periodos prolongados de hasta seis meses, o de forma continua hasta por un año, y avaló el uso de implantes anticonceptivos durante un máximo de cinco años. Además, recomendó la mifepristona como una opción adicional de anticoncepción de urgencia, que debe tomarse dentro de los cinco días posteriores a una relación sexual sin protección.
"La anticoncepción no es una solución única válida para todos. Tanto los hombres como las mujeres necesitan diferentes opciones que reflejen lo que la ciencia y la innovación pueden ofrecer actualmente", afirmó Pascale Allotey, directora del Departamento de Salud Sexual, Reproductiva, Materna, Infantil y Adolescente y Envejecimiento de la OMS.
El organismo estima que 164 millones de mujeres que desean retrasar o evitar un embarazo no utilizan actualmente ningún método anticonceptivo, cifra que sustenta el llamado a ampliar las alternativas disponibles y a distribuir de forma más equitativa la responsabilidad anticonceptiva entre hombres y mujeres.