Ola de ataques con explosivos del ELN y disidencias enciende alerta en Colombia

Juan Camilo Rojas

Ola de ataques con explosivos del ELN y disidencias enciende alerta en Colombia

Una seguidilla de ataques con explosivos atribuidos al ELN y a disidencias de las FARC ha sacudido varias regiones de Colombia, incluyendo Cúcuta, Popayán, Bogotá y Medellín. Los hechos, que han dejado heridos y daños materiales, ocurren en medio de un aumento de la violencia en zonas urbanas y rurales, generando temor y desestabilización en el país.

Colombia enfrenta una nueva ola de violencia tras una serie de ataques con explosivos atribuidos al ELN, disidencias de las FARC o incluso hasta el mismo Clan del Golfo, que han afectado ciudades como Cúcuta, Popayán, Bogotá y Medellín. En menos de 24 horas, Cúcuta, capital de Norte de Santander, fue escenario de cuatro explosiones que dejaron al menos seis heridos y daños materiales en infraestructura pública, incluyendo estaciones de policía y peajes. Las autoridades han señalado que estos ataques podrían estar relacionados con una "fecha conmemorativa" del ELN, como el aniversario de la muerte de Camilo Torres, o como una estrategia para distraer a las fuerzas militares y evitar su ingreso al Catatumbo, región azotada por una crisis humanitaria.

En Popayán, capital del Cauca, dos explosiones en menos de una hora sembraron el terror. La primera ocurrió cerca de un centro de detención, presuntamente en un intento de liberar a reclusos, mientras que la segunda fue dirigida contra un CAI de la policía. Aunque no se han reportado víctimas mortales en estos hechos, las autoridades han reforzado los operativos de seguridad en la zona.

La violencia también ha llegado a ciudades principales como Bogotá y Medellín, donde aparecieron banderas del ELN en vías estratégicas. En Bogotá, los símbolos fueron colocados en la Autopista Norte y la Avenida Boyacá, mientras que en Medellín se encontraron en el barrio Moravia. Estos actos simbólicos buscan demostrar la capacidad operativa del grupo armado en zonas urbanas, según analistas.

El ministro del Interior (e), Gustavo García, anunció un refuerzo en el pie de fuerza con 82 unidades adicionales de la Policía Nacional y un escuadrón de carabineros para recuperar el orden en las regiones afectadas. Además, se ofrecieron recompensas de hasta 150 millones de pesos por información que lleve a la captura de los responsables.

Esta escalada de violencia se suma a un contexto ya complejo, donde grupos armados como el ELN y las disidencias de las FARC han intensificado sus acciones en zonas rurales y urbanas. En 2024, Cauca y Valle del Cauca fueron los departamentos más afectados, mientras que en Arauca, el ELN lanzó explosivos contra una unidad militar, lo que llevó a la suspensión temporal del proceso de paz con el gobierno.

La Defensoría del Pueblo ha advertido sobre 11 focos de crisis humanitaria en el país, incluyendo desplazamientos masivos y amenazas a comunidades. La situación ha generado un clima de incertidumbre y temor entre los ciudadanos, mientras el gobierno busca fortalecer la seguridad y retomar el control en las zonas más críticas.

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