Noticias para contextualizar
Estos grafitis alusivos a las desaparecidas Farc ha generado zozobra entre las comunidades campesinas en el sur del Huila
De antemano van nuestras disculpas para los profanos en estos temas de contenido animalista, espiritual, ecológico, y para los aludidos por nuestras acusaciones espontáneas (tal vez no tenemos autoridad moral para juzgar a otros criminales del mundo), siempre y cuando alcancen el arrepentimiento sincero, sin perjuicio de la justicia divina operante en el planeta. Sobre todo, hoy que vivimos épocas de desinformación amañada, negociada, lucrada. Uno de ellos, se registra en Palermo, Huila, en los últimos días e involucra a un empresario del sector gastronómico, al parecer miembro de un núcleo familiar muy reconocido en el área metropolitana de Neiva por sus actividades productivas. El día de los hechos, el comerciante es inquirido al interior de su negocio por un joven vecino del lugar, en desarrollo de un acto súbito, quien le cuestiona airadamente sobre su presunta autoría en el envenenamiento y la posterior muerte de perros domésticos en el vecindario urbano. Al no obtener una respuesta satisfactoria del interrogado, el quejoso reacciona al parecer mediante el uso de una fuerza descomunal, con la puesta en marcha de un ataque violento contra su sorprendido interlocutor que apenas sí manotea nervioso como mecanismo de defensa, el agresor quiere en lo posible una venganza aleccionadora, luego de considerar que se trata de una conducta punible desplegada por el restaurantero contra las mascotas del pueblo, de un episodio trágico que afecta a la convivencia ciudadana en paz, en virtud de sus ribetes dolorosos, en especial para aquellos que ven en los perros a sus propios hermanos menores, casi como sus hijos, miembros de su familia. Tras perder el control de sus actos, fuera de sí, el energúmeno visitante la emprende a puñetazos contra la humanidad del supuesto mataperros y logra lesionarlo letalmente a la altura de un ojo, según el reporte de OPA Noticias. Tras ser atendido médicamente en los días siguientes al lance, y ser preparado para una intervención quirúrgica de urgencia, la situación se complica y el hombre agredido pierde la vida, sin razón aparente. Para redondear esta historia, denunciamos en Neiva, a la altura de la carrera 18 D con calle 51, barrio Los Á,lamos, en cercanías de un parque, la acción de un mataperros diabólico ,se incluyen muchos gatos- que alcanza la cifra de más de 50 perros asesinados, la cuenta podría llegar a 200, según el informante entrevistado bajo la reserva del nombre, en su domicilio. El criminal arrienda apartamentos, es un ex funcionario público de Neiva y no duda en matar hasta las propias mascotas de sus inquilinos por lo que estos no escatiman en devolver de inmediato sus habitaciones al arrendador satánico. El sujeto de marras luce una figura deforme, con un notorio sobrepeso, y exterioriza toxicidad psíquica en el trato con los humanos.