No es el del Triunfo II PARTE
En Pitalito falleció en las últimas horas Roberto Molina Vasquez exalcalde de la segunda ciudad del Huila comerciante y dirigente de Pitalito
Es el caso del acueducto veredal del Triunfo en el corregimiento del Caguán, en el que, en la semana anterior dimos algunos detalles de la denuncia ciudadana que hizo un grupo de habitantes del sector, que además son pertenecientes a la veeduría creada para el contrato de obra No 262 de 2022, con el fin de vigilar los avances y recursos de la obra, veeduría que, al parecer no solamente ha sido desconocida por Las Ceibas Empresas Públicas de Neiva y por el contratista como tal, sino también, por los entes de control.
Advertimos en la pasada columna de opinión, algunas falencias que ha presentado la ejecución del mencionado contrato, que además de ellas, según los denunciantes, tienen más problemas e irregularidades como que (esto es gravísimo) el talud realizado para la construcción del tanque de almacenamiento de agua y el laboratorio para la inspección de la calidad de la misma, según el IRCA (por ahora porque como no se conocen los diseños, no se sabe qué más van a construir), se está construyendo en un predio que al parecer es de un privado, que pertenece a una masa sucesoral y que, además tiene una limitación a la propiedad por parte del Banco Agrario. Además, integrantes de la veeduría muestran cómo dicho talud no cumple con las especificaciones técnicas y que, por su cercanía con la afluente hídrica podría presentar posibles deslizamientos o lo peor, riesgos altísimos de que la obra colapse por alguna emergencia generada por la naturaleza. Como si fuera poco, en la visita realizada a la obra, las personas que están laborando no cumplen con la normatividad de Seguridad y Salud en el Trabajo, no existe la correspondiente señalización y pareciera que la obra estuviera detenida.
Es apenas normal que la comunidad esté alertada por el presunto mal manejo de los recursos de la mencionada obra, pero lo que más les preocupa, es que de los $25.500 millones de pesos del endeudamiento (un cheque en blanco) aprobados por los 11 concejales gobiernistas, aparentemente cerca de $2.500 millones irán para una adición a esta obra, obra que no presenta los avances necesarios para una adición y en la que han apelado a la excusa, poco técnica de que se deben reformular los diseños, cuando la misma norma y el contrato (como lo mencionamos en la columna anterior) advierten que los diseños, de ser reformulados, debe hacerlo el mismo contratista dentro de la ejecución del contrato, lo que no debe generar mayores costos. Este posible elefante blanco, será una de las tantas obras emblemáticas que pasarán a la historia por no tener los resultados esperado y harán brillar aún más a la peor administración que ha tenido Neiva.
Aquí les dejo vídeo e imágenes y las manifestaciones de la comunidad de este nefasto proyecto , de esta Administración, a ver, si algunos incautos dejan de victimizar tanto al alcalde y le exigen -más bien- ejecutar las obras y los contratos de manera correcta.
Adenda 1: A Neiva no le cabe un hueco, la ola invernal, no solo ha generado nuevos huecos, sino que ha destapado los que ya se habían reparchado, los que pareciera que hubiesen sido tapados con arena de río solamente, además, las obras de acueducto y alcantarillado han generado aun más huecos en la ya desmejorada malla vial que tiene Neiva, por cierto, en la avenida de la calle 16 volvieron a destapar, esta ya es la 7 ordf, vez que lo hacen, parece que estuvieran en búsqueda de una guaca.