Neivanidad en Navidad
Avanzan las acciones para atender las emergencias causadas por lluvias en el Huila El Gobierno departamental ha invertido 61000 millones en atención de emergencias en vías e infraestructura educación vivienda y agricultura
Sin embargo, los resultados de lo que entraña esta época no siempre son los esperados: asesinatos, hurtos, accidentes de tránsito, riñas, violencia de género e intrafamiliar, niños y adultos quemados y distintos hechos de intolerancia, por no nombrar a quienes no tienen una cena navideña digna.
Como vemos, esta realidad es un contrasentido con lo que representa esta tradición y habla en negativo de nuestro actuar individual. Según datos tomados de la página web de la Policía, solo para el 24 de diciembre del año 2021 se reportaron 4.423 casos que correspondieron a situaciones de riña en distintas regiones del país, 1.428 por violencia intrafamiliar y 2.262 por perturbación a la tranquilidad ,. Estas cifras deberían hacernos reflexionar sobre la paradoja de un tiempo culturalmente distinto y con otro espíritu.
Ahora bien, para el caso de 2022, en esta ciudad se espera un gran número de visitantes y, cabe resaltar que, la administración municipal realizó un gran esfuerzo para adornar y embellecerla lumínicamente, iniciativa que se aplaude porque hace mucho no se veía una ciudad que exaltara la neivanidad y el folclor en las luces navideñas. Mientras escribo esto pienso que, tal vez, no todo es malo en esta administración: esta apuesta potencializa a la capital huilense como un buen destino turístico. No obstante, de nada sirven estos esfuerzos, si, en lo individual, no guardamos el sentido de pertenencia y civismo.
Ojalá este cierre de año no arroje cifras terribles como las ya presentadas, así, es necesario un momento de retrospección respecto a nuestro deber y responsabilidad como ciudadanos. Por tradición en esta época, la catarsis generalmente está presente y es allí donde la reflexión se debe acentuar.
Por ello, pensemos lo que representan pequeños actos que pueden generar grandes cambios en la vida y familia de una sola persona: el simple hecho de pasarse por alto un semáforo en rojo o no acatar los pares respectivos, estacionar en lugares prohibidos, conducir bajo los efectos del alcohol u otras sustancias, no afrontar los distintos problemas con otras personas bajo la tolerancia y el respeto, dañar los bienes públicos y privados de la ciudad, entre otros, convierte el fraternal espíritu navideño en malestar, agresiones, violencias de todo tipo y, en el peor de los casos, luto.
Es menester la construcción colectiva de una sociedad pensada en el respeto por el otro. Esta idea debería contener la paz como una de sus premisas, pues ella es la base para el desarrollo de un pueblo.
Que el espíritu navideño, ese que encarna la reconciliación, el amor, la bondad, la armonía y la unión sin diferencias, esté presente durante todas las épocas del año. Que lo material no sea el primer plano y que nos reivindiquemos con el ser, con lo esencial: de nuevo, deseo como ciudadano una sociedad donde la vida sea la prioridad mayor.
No existe la Navidad ideal, solo la Navidad que usted decida crear como reflejo de sus valores, deseos, queridos y tradiciones , Bill McKibben.