Neiva: 414 años entre la informalidad y la inasociatividad
Hoy la ciudad de Neiva está cumpliendo 414 años desde su fundación, en medio de historias que hacen una ciudad con proyección pero que ha quedado en el letargo, de un pueblo que se muestra conforme en un ambiente tibio y apacible, con dirigentes que no muestran el desarrollo que la ciudad capital bambuquera de América se merece, desde hace muchos años no vemos grandes obras que determinen una ciudad intermedia capaz de sostener un gran proyecto para el futuro.
Hoy la ciudad de Neiva está cumpliendo 414 años desde su fundación, en medio de historias que hacen una ciudad con proyección pero que ha quedado en el letargo, de un pueblo que se muestra conforme en un ambiente tibio y apacible, con dirigentes que no muestran el desarrollo que la ciudad capital bambuquera de América se merece, desde hace muchos años no vemos grandes obras que determinen una ciudad intermedia capaz de sostener un gran proyecto para el futuro.
Nos hemos detenido a dejar que pase el tiempo, contemplando como las aguas del rio magdalena pasan y se llevan las espumas de las festividades san pedrinas, el petróleo que ya no abunda y el oro de unas pocas minas entre los ríos que bañan esta tibia ciudad, el mismo estadio de futbol que hoy se convierte en un problema no solo para el deporte sino para el comercio y para las finanzas del municipio capital, prácticamente a parte de algunas construcciones habitacionales y pequeños desarrollos empresariales, Neiva a diferencia de otras capitales intermedias no da pasos agigantados al futuro.
Hoy Neiva sigue padeciendo problemas internos de la politiquería, nunca superamos el problema de asociatividad, no podemos asociarnos para crear grandes empresas, los emprendimiento que surgen son pequeñas empresas particulares en su mayoría de mujeres cabeza de familia y vendedores ambulantes, porque la informalidad es lo único que abunda en esta tierra de gentes tranquilas, de buenos anfitriones, serviciales, que buscan siempre un servicio a la comunidad, sus líderes siguen dependiendo de gamonales políticos que les trazan derroteros a veces con propósitos de explotación.
Que bueno que hoy al cumplir 414 años de vida jurídica, en Neiva se consolide en propósitos económicos y sociales, que haya vía libre a proyectos como el nuevo estadio que pretende construir el empresario Felipe Olave, que por fin haya PETAR, que en materia cultural los gobiernos destinen recursos importantes para escritores y artistas y no les den migajas que más bien parece limosnas, que hoy al celebrar este cumpleaños, Neiva se convierta en la ciudad soñada por todos, donde la movilidad, la cultura ciudadana, la economía y los nuevos empleaos abunden para todos sus habitantes y que a quienes elijamos como nuestros representantes, sean verdaderos visionarios y ejecutores y no ladrones y politiqueros mentirosos.