Mujeres rurales de Pitalito transforman el café huilense con apoyo de la Gobernación del Huila
En la vereda La Reserva, un grupo de mujeres caficultoras demuestra que el café de especialidad no solo se cosecha, sino que se crea con pasión. Gracias al programa ‘Mujer Rural Asociada y Productiva’, hoy comercializan su propia marca y mejoran su calidad de vida.
Cuando nos tomamos un café de especialidad, con notas cítricas, florales o achocolatadas, pocas veces nos detenemos a pensar en el trabajo que hay detrás de cada taza. En el Huila, específicamente en el municipio de Pitalito, un grupo de mujeres decidió cambiar esa narrativa. Ellas son las integrantes de la Asociación Mujeres Emprendedoras de la Vereda La Reserva, un colectivo que transformó su café en un producto único, lleno de historia y sabor.
De la finca a la taza: el proceso detrás de Café Asmuer
Estas mujeres no solo cultivan café; lo perfilan, lo tuestan y lo empacan con sus propias manos. La marca Café Asmuer nació del sueño de producir un grano diferenciado, que encierra en cada bolsa una experiencia de amor, dedicación y entrega. Para lograrlo, implementan procesos cuidadosos: selección manual de granos maduros, beneficio con oxidación y fermentación controlada, secado preciso, trilla, torrefacción y molido. Cada etapa está supervisada por ellas, que se han capacitado en el SENA y otras entidades.
El resultado son cafés con notas que van desde frutos amarillos hasta matices florales, pasando por cuerpos balanceados y acidez agradable. Utilizan variedades como Bourbon Rosado, Papayo u Ombligón, y los desarrollos de Cenicafé (Variedad Colombia y Castillo), que ofrecen resistencia a la roya y excelente perfil organoléptico.
Un respaldo que transforma vidas
En 2024, la Gobernación del Huila lanzó la Convocatoria Pública ‘Mujer Rural Asociada y Productiva por un Huila Grande’, con una inversión de más de $1.000 millones. El gobernador Rodrigo Villalba Mosquera determinó que los recursos debían fortalecer organizaciones ya consolidadas. De 47 proyectos postulados, la asociación de La Reserva fue seleccionada y recibió una guardiola de secado con capacidad para procesar una tonelada de café cada 24 horas.
Este equipo no solo agiliza su producción, sino que también permite prestar servicios a vecinos de la vereda, que ahora pueden vender su café pergamino seco a mejores precios. Cada miembro del grupo tiene un rol específico: unas controlan el secado hasta alcanzar la humedad ideal (10%–12%), otras se encargan del pesaje, la trilla, la torrefacción o el empaque. Además, cuentan con un laboratorio donde perfilan los granos, lo que les permite ofrecer cafés diferenciados según el varietal y el proceso.
Impacto en la calidad de vida
Gracias a esta infraestructura y a la organización, hoy comercializan su café a precios diferenciados. Los ingresos han mejorado significativamente, lo que se traduce en mejores condiciones para sus familias. Antes era solo un sueño; ahora, el sonido de las máquinas en su planta de transformación es la banda sonora de un proyecto que crece cada día.
Las fincas de las asociadas están ubicadas a unos 15 minutos del casco urbano de Pitalito. Allí, fundaron las bases de su asociación y levantaron la infraestructura que les permite darle valor a lo más preciado de su tierra: el café. Con sus manos laboriosas, estas mujeres huilenses le cuentan al mundo que el café de especialidad no solo se toma, se vive.