Muerte de bebé en Medilaser reaviva debate sobre cuidados pediátricos

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Muerte de bebé en Medilaser reaviva debate sobre cuidados pediátricos

El fallecimiento de una niña de ocho meses con cardiopatía congénita en la Clínica Medilaser de Neiva genera interrogantes sobre protocolos de atención especializada para menores en la capital huilense.

Una bebé de ocho meses murió en la Clínica Medilaser de Neiva tras recibir atención por miocardiopatía dilatada congénita, una enfermedad cardíaca severa que requiere manejo en unidades de alta complejidad. El caso, confirmado por la institución a través de comunicado, vuelve a poner sobre la mesa la capacidad de respuesta de Neiva frente a emergencias pediátricas que demandan recursos especializados.



Según la clínica, la menor ingresó con un cuadro clínico comprometido y fue trasladada de inmediato a Cuidados Intensivos Pediátricos, donde permaneció bajo monitoreo permanente de un equipo médico. La institución aseguró que se aplicaron medidas de soporte vital y se iniciaron trámites para remitirla a un centro de mayor complejidad que contara con alternativas terapéuticas adicionales. Pese a ello, la gravedad de la enfermedad de base resultó en el fallecimiento de la paciente.



El caso plantea preguntas sobre cómo una ciudad de más de 350 mil habitantes enfrenta emergencias cardiopediátricas. Neiva es referencia regional para municipios del Huila, lo que significa que familias de otras localidades llegan a sus clínicas esperando encontrar respuestas que, en ocasiones, solo están disponibles en centros de mayor envergadura ubicados en otras ciudades.



Limitaciones en la atención especializada pediátrica



La miocardiopatía dilatada es una enfermedad poco común pero de pronóstico delicado. Su manejo requiere no solo cuidados intensivos básicos, sino también acceso a tecnología de soporte vital avanzada y, en muchos casos, intervenciones quirúrgicas que en Neiva no siempre están disponibles. La necesidad de remisión que mencionó Medilaser ilustra una realidad: cuando una patología supera cierta complejidad, los hospitales y clínicas de la capital huilense deben derivar pacientes fuera del departamento.



Esto genera un doble problema. Por un lado, demoras en el traslado que en emergencias cardiopediátricas pueden resultar críticas. Por otro, una carga económica y emocional adicional para familias que ven a sus hijos trasladados a ciudades como Bogotá o Cali mientras cumplen ciclos de atención que podría iniciarse localmente.



Qué viene después del caso



La Clínica Medilaser expresó solidaridad con la familia. Sin embargo, el caso abre la puerta a preguntas que requieren respuesta desde las autoridades de salud del Huila: ¿existen protocolos claros de referencia para emergencias pediátricas? ¿Qué tan ágil es el proceso de remisión a otros centros? ¿Cuántos casos similares se presentan anualmente en Neiva sin registros públicos?



La Secretaría de Salud del Huila y la Alcaldía de Neiva no se han pronunciado públicamente sobre el caso. Una investigación interna de Medilaser está en curso para evaluar los protocolos aplicados durante la atención de la menor. El departamento de salud deberá establecer si hay hallazgos que afecten sistemas de referencia o estándares de cuidado pediátrico en la ciudad.

Equipo editorial - Dime Media
Contenido elaborado con asistencia artificial, verificado y editado por el periodista

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