Mentes absurdas
Su eventual libertad obedece a que el sujeto Gabriel González fue capturado por cohecho es decir por pretender sobornar a los policías Por el crimen de su propio hijo aún no hay denuncia en su contra ni orden de captura
Los actos de discriminación que por siglos han padecido diferentes comunidades bien sea por su color de piel, por su orientación sexual, por sus creencias religiosas, por su cultura, por su postura política e ideológica, etcétera, ponen en evidencia el abandono a nuestra naturaleza humana. Olvidamos que todos venimos de lo mismo, que todos somos iguales, tenemos los mismos derechos, aunque, lastimosamente no todos tenemos acceso a ellos. Olvidamos nuestras raíces desconociendo a nuestros semejantes, olvidamos que solo pertenecemos a una especie insignificante en el universo, somos pasajeros, somos tan solo un instante.
Es tal la ironía, que proclamamos amor, pureza y santidad, mientras con odios maquillados de hipocresía destruimos dignidades sin siquiera sonrojarnos.
Son lamentables los diversos casos de discriminación en nuestro país generando nuevas violencias, incluso decisiones fatales que agudizan un contexto social en decadencia. ,Qué legado dejaremos a las futuras generaciones? ,Acaso para quienes no pueden aceptar a otros con gustos diversos, el mundo se quedó pequeño?. Además, resulta preocupante el silencio cómplice y peor aún las justificaciones a estos actos, no podemos hablar de construir espacios de paz con violencias de este tipo, pues la paz no solo es la ausencia de la guerra, como lo dijo Rigoberta Menchú, sino que la paz la construimos todos. Sobre todo, se edifica con respeto por las diferencias, aceptando que estamos en un mundo de miradas subjetivas y por esto no debemos convertimos en enemigos.
Así, se convierte en una necesidad perentoria generar espacios donde se construye colectivamente una cultura de paz, de nuevas bases fundamentadas en el respeto por las diferentes formas de vida. Para ello, es imperante la mano del Estado y su institucionalidad que propicie las herramientas para lograrlo.
Las posturas discriminatorias son un retroceso mental y social abismal, un espejo que refleja lo terrible que somos.
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