Me lo contaron mi madre mi abuelo y a ellos mi bisabuelo la verdadera historia de la Ceiba de la Libertad
Aún se desconoce quién podría reemplazarlo aunque se rumora que sea Guillermo Herrera quien fue viceministro de Vivienda de Juan Manuel Santos
Era presidente de Colombia Laureano Gómez, gobernador del Huila su copartidario Gustavo Salazar Tapiero, Cura Párroco Víctor Félix Silva quien casó a la mayoría de nuestros padres y director de la Escuela de Niños el siempre recordado Pachito Sánchez quien vivió aquí entre 1946 y 1963, recuerda su hijo el prestigioso abogado Marlio Sánchez Ortiz.
Nos habla con emoción y admiración de la casa quinta de Pastor Artunduaga ubicada en el parque principal en la vía a Garzón, con su entrada de las barandas en madera, su piso empedrado para ingresar al patio interior de las pesebreras. Desde donde contaba el terrateniente y patricio liberal Pastor Artunduaga alojó al ex presidente de Colombia José Hilario López.
Un ponche fue organizado el viernes 5 de octubre de 1.951 bajo las ramas de la ceiba para conmemorar los 100 años de su siembra. Asistieron personas entre los 25 y 35 años, el más joven fue Abel Díaz Manrique inquieto cronista de temas regionales y le seguía Alberto Pastrana esposo de la pintora Fanny Borrero madre de los trillizos Jorge Alberto, Germán y Fernando, médico destacado.
El ponche fue batido por Aura Vega, Ernestina Artunduaga, Carmelita Cuenca, Elvia Sánchez, Ninfa Barrios, Herminia Ortiz en su orden esposas de Esteban Artunduaga, José Hilario Peña, Isaías Prada, Marcos Motta, Octavio Manrique, Alberto Vega padre de los mellizos Germán y Dorian y la hermosa dama Elenita Artunduaga.
Recordamos con aprecio al joven Ignacio Suárez hermano del héroe Zósimo, Fabián Polo, Darío Artunduaga, el empresario Alberto Suárez, Marcos Perdomo el vigilante vitalicio de la plaza de mercado padre de la chica del lunar Elvira, pariente de Monseñor Perdomo , Manuel Sánchez, el maestro Alberto Osorio tocando alguno de los instrumentos de viento , el anfitrión Félix Artunduaga nos contó que Pastor echando abajo al partido conservador la policía lo detuvo, el comandante regañó a los agentes porque don Pastor les regalaba una vaca cada año para la fiesta de la policía .
No olvidamos a Mario Cerón quien llevo a sus hijos Miguel Simón y Sofía, a Gentil de la Espriella y a la Nena, muy orgulloso. El único conservador presente por su deferencia y señorío con los liberales fue Miguel Á,ngel Rojas esposo de Teresa Peña acompañado del simpático hijo Herney. Nosotros aún muy pequeños comentábamos con nuestros amigos sobre el acto y la historia de la ceiba de la libertad sembrada por Antoñita Montalvo a quien el presidente José Hilario López le prometió le daría libertad a los esclavos el 21 de mayo de 1.851 y se sembrara una ceiba para no olvidar esa fecha.
Bajo su dombo jugamos fútbol hasta que lo permitía el Sargento Sierra y asistimos a varias ferias bajo techo arbóreo.
Menos mal que somos miles los que en los últimos 100 años hemos trasmitido esta historia de tatarabuelos, a bisabuelos y nuestros padres para contársela a nuestros hijos y nietos.
Debo expresar mi gratitud al militar retirado Jorge Eduardo Muñoz Artunduaga por el libro sobre nuestra familia. Por lo tanto no podemos olvidar la presencia esa noche de su madre Raquel y su tía Adela.
Ahora falta que el historiador de marras desconozca la historia de Mirthayú y Matambo de José Manuel Silva y diga que los senos son de Cleopatra y la cabeza es de Julio César.
La ceiba de la libertad a muerto, viva la ceiba de la libertad.
Á,lvaro Bravo si tiene quien le escriba. -Á,lvaro amigo de Rodrigo Lara Bonilla en estos momentos de angustia le pedimos al Altísimo mantenga su locuacidad, su aguerrida palabra y sus convicciones liberales. Un saludo de mi familia y amigos para Camilo y María Angélica.
Agradecimientos al Alcalde de Gigante César Germán Roa y a su esposa por incluir a este modesto Giganteño en el comité para la siembra de la nueva Ceiba. Ni un paso atrás siempre adelante y ahí estaremos con Olguita Rojas, Hugo Montealegre, Á,lvaro Reina, Napoleón Peña y Rodolfo Agudelo.
Por favor sigámonos cuidando, el virus está vivo.
Nos vemos la próxima semana si Dios quiere y no crece el río.

3 generaciones dialogan bajo las ramas de la Gorda en el Parque principal de Gigante. Siempre vestido de blanco el abuelo José Hilario Peña Falla, su nieto Jorge Eliécer, su padre nuestro columnista Jorge Eliécer Peña Artunduaga. (Ó,leo del pintor Saifre Cerón Fajardo).