Los quince lustros del parcelero

Administrador

Los quince lustros del parcelero

Señores voy a contarles lo que en Gigante sucedió. En el 49 ocho años antes que naciera el poeta, Diomedes Díaz, nació un hermoso niño quien hasta los siete años conservó sus crespos rubios y hasta los 45 años lo llamaron médico porque su padre el sastre del pueblo siempre vistió de blanco.

 

Su niñez la pasó entre La Guandinosa, La Honda, Mirtayu , Matambo y el charco de las pelotas donde el baño lo compartió con Eduardo Cabrera, Henry Chavarro, Diógenes Trujillo, Popoche pobre y las chicas de San Juanito esos baños me sirvieron cuando pagué servicio militar   para cruzar a nado el rio Combeina.

Salimos con la bandera de Colombia cuando cayó Rojas Pinilla, primeros amores fueron María Cristina Sandino quien siempre me sacaba del billar de los Aros, Giovanni Ortiz una cachetoncita de Tesalia y Elvira Fajardo una gacela del Pital y en el teatro Alcázar el portero no me dejó entrar porque era un niño frente a la estatura de Elvira. En Gigante nunca les acepté el cuadré a Alba Motta, Nancy Cuenca y Rubiela Ortiz por eso del estrato.

Carlos Lleras me mandó a dormir temprano el día que le tumbó las elecciones a Rojas, me alegré con el M19, participé en las marchas universitarias y el Chiquito Lleras me había pedido que hablara en el Día de la Juventud el 19 de julio y al enterarse por Armando Cuéllar de mi militancia le avisó al rector que no podía ser orador ese día.

En la facultad de Derecho Internacional y Diplomacia publiqué las seis ediciones de El Estudiante y con antelación Ecos Bolivarianos y El Líder con Hugo Tovar y Rodrigo Dussán. Le cuento sin vanidad que al Consejo Editorial de El Estudiante pertenecieron Carlos Lemos, Jacobo Pérez Escobar, Gerardo Monroy Cabra y  Diego Uribe Vargas .

Mi paso por la política entre 1976 y 1992 fue por la Dignidad Liberal y el Nuevo Liberalismo. Como catedrático de Literatura entre 1.970-82 y en lo público como concejal de Gigante, alcalde del Agrado y Villavieja, Secretario de gobierno y alcalde encargado de Neiva, Auditor del ITT del Huila y Asesor Educativo de los tres  primeros alcaldes populares de Neiva  y Sixto Francisco me echó pues la mermelada me hizo renunciar pues mis tutores ya habían fallecido. Antes de mi echada renuncie y desde 1.993 me retiré de la política. Fundé La parcela de Jorge Eliécer en radio y prensa y como Parcelero con más de 50 amigos ya idos me dediqué a escribir sobre mi Huila y están en las bibliotecas libros sobre Álvaro Sánchez Silva, Jairo Morera Lizcano, los 28 alcaldes de Neiva vivos y coleando y dos obras sobre Rodrigo Lara Bonilla.

En estos días cumplo las bodas de amatista con la princesa Yuldaima  la ibaguereña Juliana, madre de Jota, Jeniffer y Jessica Andrea  Princesa nacional del Folclor y  con Lupita  ayer cumplió cuatro meses se suma a mis nietos  la modelo Laura Sofía, Thaliana la voleibolista , el bilingüe Samuel David , el experto en Sanjuanero José Daniel.

He cumplido con 30 árboles sembrados en La Toma hace 35 años, 19 libros y tres hijos sin datos  de otros territorios.

A mis 75 años aborrezco los tatuajes, la piel no puede mancharse, nunca aprendí a montar a caballo solo en yegua, pésimo bailarín y cantante, buen amante y no me han pedido dólares como a Trump, no he podido ingresar a la Academia Huilense de Historia Ni AL Botalón porque para Pedro Pablo, Camilo, Reynel y Jairo soy muy joven y para Germán y Gabriel soy muy viejo.

 

Espero no me vean por La Toma con un perrito pero si trotando.

Nos vemos el próximo domingo si Dios quiere y no crece el río y si ven a la alcaldesa del Agrado le dicen que Rojas Garrido es paisano suya.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Más de Opinión

Ver más