Los Doctores no son tantos
La costumbre de llamar doctor a todo aquel que observamos con corbata o que para nosotros refleja un grado de influencia ha minimizado un término que en colombia y el mundo es sinónimo de esfuerzo y sacrificio académico para quien lo ostenta
El ti,tulo de ,doctor , que es el reconocimiento para quien ha recibido el rango acade,mico ma,s alto, lo escuchamos a diario en las calles de nuestro pai,s, reflejando de paso nuestro desconocimiento, pero en la gran mayori,a de casos nuestra idiosincrasia de aduladores. Es comu,n tambie,n en algunas oportunidades que ante las exigencias de unos cuantos que han pasado por la academia y que por suerte tienen un nivel gerarquico superior, pero que no tienen el maximo nivel de postgrado entregado por una universidad, termi,nenos por darles el ti,tulo sin merecerlo.
Es comu,n decirles doctores a los abogados, ingenieros, me,dicos, poli,ticos, tambie,n a muchos otros sin importar el ti,tulo que tengan, si pudie,ramos llevar una estadi,stica de cuantas veces en un di,a mencionamos esta palabra, nos sorprenderi,amos.
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En colombia por cada millo,n de habitantes 8 personas se gradu,an de doctorado, una cifra muy baja que refleja porque estamos lejos de ser una potencia acade,mica, mientras en Estados Unidos se gradu,an 20 doctores por cada millo,n de habitantes. El contraste con otros pai,ses es triste pero es una realidad por eso considero que debemos valorar socialmente a quien gasta ma,s de 24 añ,os de su vida estudiando para conseguir este logro acade,mico.
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Un doctor de verdad es quien ha dedicado su vida a la investigacio,n, asi, como a producir conocimientos, es quien enaltece los departamentos de las universidades con sus trabajos que son los primeros en mostrar en las revistas cienti,ficas, en las visitas y auditori,as del Ministerio de Educacio,n Nacional y en los procesos de acreditacion sus perfiles son fundamentales.
Las decepciones de los doctores ,verdaderos , son numerosas, no solo por la falta de reconocimiento social, tambie,n pasa por lo econo,mico, sus sueldos no son acorde a lo invertido y la mayori,a de veces esos conocimientos cienti,ficos contrastan con laboratorios vaci,os en sus sitios de trabajo, sumado a ello les corresponde lidiar para conseguir migajas y sacar adelante sus proyectos investigativos que en la gran mayori,a es una actividad secundaria en relacio,n al objeto para el cual fueron contratados, perdiendo la razo,n fundamental del logro acade,mico.
Desde el entendido que el lenguaje es la capacidad del ser humano de expresar pensamientos y senti,mientos por medio de la palabra, mi sentimiento es dejar de decirle doctor a cualquiera, es de reconocerle ese honor a quien se lo merece, a quienes con esfuerzo han logrado la ma,s alta dignidad acade,mica, muchos mas en colombia donde acceder a la educacio,n superior es un privilegio. Mi sentimiento es querer dejar un mensaje en la sociedad para quitarle esa sensacio,n de ju,bilo de aquellos que disfrutan de un estatus sin merecerlo y que en la gran mayori,a desconocen su significado.