Los desafueros de Bancolombia
Administrador
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Una nueva contratación Lina Tejeiro y Juan Duque ya son pareja oficialmente
Que en su anhelo de tener su casa, acude al crédito hipotecario, para hacer realidad ese sueño, que finalmente termina siendo una auténtica pesadilla. El desafuero del que fue víctima del BANCOLOMBIA, le ocurrió a quien esta columna escribe. Veamos:
que en su anhelo de tener su casa, acude al crédito hipotecario, para hacer realidad ese sueño, que finalmente termina siendo una auténtica pesadilla. El desafuero del que fue víctima del BANCOLOMBIA, le ocurrió a quien esta columna escribe. Veamos:
Era el mes de febrero del presente año y en el propósito de adquirir una casa para mi nueva residencia, con recursos del crédito hipotecario, tomé la decisión de consultar con varios bancos, para ver cuál me ofrecía la mejor tasa de interés, y fue así como el BANCOLOMBIA, me ofreció la tasa de interés más barata, para la compra de mi casa.
Creyendo en la oferta, transparencia y seriedad del BANCOLOMBIA, suministre la documentación requerida y en cuestión de una semana, se me dió la gran noticia , de la aprobación del crédito, a una tasa del 0.7% M. V. , la cual se garantizó de manera verbal, durante todo el trámite del crédito. Horas antes de la firma de la escritura pública de compraventa e hipoteca, que me ataba financiera y legalmente con BANCOLOMBIA por 20 años, echando mano de nuestra milicia indígena, condicioné la firma de la escritura, a la garantía de la tasa de interés que BANCOLOMBIA me había ofrecido desde el comienzo hasta el final del proceso. La cosa fue de tal magnitud, seriedad y generación de confianza, que el BANCOLOMBIA, por intermedio de sus empleados, me ratificó la tasa de interés al 0,7% M.V., que me había sido ofrecida y me entrego impreso el plan de pagos. Contento con la respuesta del banco, ese mismo día convoqué al vendedor para firmar la escritura de venta e hipoteca a favor del
BANCOLOMBIA. Fue un momento de alegría, por la certeza de tener nueva casa!
Lo que nunca imaginé es que la dicha de tener una nueva casa, se convirtió en una pesadilla que me acompañará 20 años. Después de haber cancelado costos millonarios por concepto de derechos notariales de escritura y el registro de la misma, me fui para el BANCOLOMBIA, con la escritura registrada, para el desembolso del crédito al vendedor, y luego poder recibir y habitar mi nueva morada. La felicidad era plena, porque estaba a pocos días de hacer realidad mi sueño: Pasarme a una casa bonita de un solo piso, que a la edad de mi esposa y la mía, no acelerara el desgaste de nuestras rodillas y nos evite riesgos de accidentes por un resbalón o una caída, que sí corríamos en la casa de dos pisos que antes de la compra, habitábamos desde hace 20 años.
Pero usualmente la dicha no dura mucho, pues pasados escasos días y después de todos esos trámites y esfuerzos económicos, el BANCOLOMBIA me sorprendió con la demoledora noticia, que la tasa no era del 0,7% sino de 0,91%, cambio que implicaba un incremento de algo así como $600.000.oo, mensuales, en solo intereses, que multiplicados por los 20 años del plazo, nos da la escalofriante suma de $140 millones de pesos, que equivale al dinero para comprar otra casa VIS!
Paradojas de la vida: Mi esposa y yo, felices de la dicha al recibir la casa, y el vendedor y su esposa, llorando de la nostalgia, al tener que dejar la casa en donde vivieron felices y vieron crecer a sus hijos durante década y media en que la habitaron.
La historia evidencia el muy reprochable desafuero de BANCOLOMBIA, que con tal de reclutar un hombrecito para someterlo 20 años pagando intereses, no ve problema alguno en competir deslealmente con los demás bancos, ni engañar a un ciudadano, con el silencio cómplice de la Superintendencia Financiera, que es la institución encargada de la vigilancia y control de las entidades financieras.
Si eso lo hace BANCOLOMBIA, con un hombre de nivel universitario y abogado de profesión, que no hará con ciudadanos del común, que no están en condiciones de advertir estos desafueros que llevan al desequilibrio financiero de una persona, al punto de llevarlos al riesgo de no poder pagar la cuota mensual de su crédito hipotecario, que finalmente lo llevan a perder su casa, vía proceso judicial y el remate de su vivienda (Una típica expropiación de su dinero e inmueble). Que no le pase a usted y si le pasa, lo invito a que acuda a la justicia ordinaria, para que un Juez de la República, garantice sus derechos violados por un monstruo como BANCOLOMBIA!
que en su anhelo de tener su casa, acude al crédito hipotecario, para hacer realidad ese sueño, que finalmente termina siendo una auténtica pesadilla. El desafuero del que fue víctima del BANCOLOMBIA, le ocurrió a quien esta columna escribe. Veamos:
Era el mes de febrero del presente año y en el propósito de adquirir una casa para mi nueva residencia, con recursos del crédito hipotecario, tomé la decisión de consultar con varios bancos, para ver cuál me ofrecía la mejor tasa de interés, y fue así como el BANCOLOMBIA, me ofreció la tasa de interés más barata, para la compra de mi casa.
Creyendo en la oferta, transparencia y seriedad del BANCOLOMBIA, suministre la documentación requerida y en cuestión de una semana, se me dió la gran noticia , de la aprobación del crédito, a una tasa del 0.7% M. V. , la cual se garantizó de manera verbal, durante todo el trámite del crédito. Horas antes de la firma de la escritura pública de compraventa e hipoteca, que me ataba financiera y legalmente con BANCOLOMBIA por 20 años, echando mano de nuestra milicia indígena, condicioné la firma de la escritura, a la garantía de la tasa de interés que BANCOLOMBIA me había ofrecido desde el comienzo hasta el final del proceso. La cosa fue de tal magnitud, seriedad y generación de confianza, que el BANCOLOMBIA, por intermedio de sus empleados, me ratificó la tasa de interés al 0,7% M.V., que me había sido ofrecida y me entrego impreso el plan de pagos. Contento con la respuesta del banco, ese mismo día convoqué al vendedor para firmar la escritura de venta e hipoteca a favor del
BANCOLOMBIA. Fue un momento de alegría, por la certeza de tener nueva casa!
Lo que nunca imaginé es que la dicha de tener una nueva casa, se convirtió en una pesadilla que me acompañará 20 años. Después de haber cancelado costos millonarios por concepto de derechos notariales de escritura y el registro de la misma, me fui para el BANCOLOMBIA, con la escritura registrada, para el desembolso del crédito al vendedor, y luego poder recibir y habitar mi nueva morada. La felicidad era plena, porque estaba a pocos días de hacer realidad mi sueño: Pasarme a una casa bonita de un solo piso, que a la edad de mi esposa y la mía, no acelerara el desgaste de nuestras rodillas y nos evite riesgos de accidentes por un resbalón o una caída, que sí corríamos en la casa de dos pisos que antes de la compra, habitábamos desde hace 20 años.
Pero usualmente la dicha no dura mucho, pues pasados escasos días y después de todos esos trámites y esfuerzos económicos, el BANCOLOMBIA me sorprendió con la demoledora noticia, que la tasa no era del 0,7% sino de 0,91%, cambio que implicaba un incremento de algo así como $600.000.oo, mensuales, en solo intereses, que multiplicados por los 20 años del plazo, nos da la escalofriante suma de $140 millones de pesos, que equivale al dinero para comprar otra casa VIS!
Paradojas de la vida: Mi esposa y yo, felices de la dicha al recibir la casa, y el vendedor y su esposa, llorando de la nostalgia, al tener que dejar la casa en donde vivieron felices y vieron crecer a sus hijos durante década y media en que la habitaron.
La historia evidencia el muy reprochable desafuero de BANCOLOMBIA, que con tal de reclutar un hombrecito para someterlo 20 años pagando intereses, no ve problema alguno en competir deslealmente con los demás bancos, ni engañar a un ciudadano, con el silencio cómplice de la Superintendencia Financiera, que es la institución encargada de la vigilancia y control de las entidades financieras.
Si eso lo hace BANCOLOMBIA, con un hombre de nivel universitario y abogado de profesión, que no hará con ciudadanos del común, que no están en condiciones de advertir estos desafueros que llevan al desequilibrio financiero de una persona, al punto de llevarlos al riesgo de no poder pagar la cuota mensual de su crédito hipotecario, que finalmente lo llevan a perder su casa, vía proceso judicial y el remate de su vivienda (Una típica expropiación de su dinero e inmueble). Que no le pase a usted y si le pasa, lo invito a que acuda a la justicia ordinaria, para que un Juez de la República, garantice sus derechos violados por un monstruo como BANCOLOMBIA!