Las torturas y abusos de las Farc a los menores reclutados
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) documentó graves vulneraciones contra menores de edad reclutados por las extintas Farc, quienes fueron sometidos a castigos físicos, privaciones de alimentos…
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) documentó graves vulneraciones contra menores de edad reclutados por las extintas Farc, quienes fueron sometidos a castigos físicos, privaciones de alimentos y sueño, torturas y otras formas de maltrato durante su permanencia en las filas guerrilleras. Los hallazgos fueron establecidos a partir de entrevistas realizadas a 214 víctimas.
Según explicó la magistrada Rueda, los menores eran obligados a cumplir tareas que superaban sus capacidades físicas y recibían castigos cuando no cumplían con las exigencias de los entrenamientos militares, particularmente en el manejo de armas y explosivos. Los testimonios también describieron abusos durante actividades cotidianas, como transportar leña, abrir trincheras, cocinar y realizar labores de aseo.
Las víctimas relataron que incluso acciones como intentar comunicarse con sus familias, consumir un pedazo de panela sin autorización o negarse a participar en actos de tortura podían convertirse en motivos de castigo. La magistrada también reveló que la investigación documentó casos de suicidio de menores de edad asociados a los malos tratos sufridos durante su reclutamiento.
En el patrón de torturas, tratos crueles y ejecuciones, la JEP identificó 104 víctimas sometidas a tortura, 28 que sufrieron tratos crueles y 208 afectadas por condenas y ejecuciones sin juicio previo o sin las garantías indispensables. Asimismo, 68 menores denunciaron abusos durante entrenamientos militares y 81 señalaron que fueron enviados a operaciones armadas y expuestos al fuego enemigo sin contar con la preparación necesaria.
La violencia también tuvo graves consecuencias sobre las niñas y adolescentes reclutadas. Al menos 156 mujeres reportaron haber sido sometidas a procedimientos de anticoncepción forzada y otras 91 denunciaron abortos forzados. Los hallazgos vuelven a poner en evidencia la dimensión de los abusos cometidos contra la niñez y las mujeres dentro de las antiguas estructuras de las Farc.