Las tiendas de barrio le sacaron ventaja a los supermercados
Habitantes del asentamiento Brisas bajas continúan en la lucha por su reubicación después de diez años no han conseguido que algún ente gubernamental pueda hacerles realidad este sueño
Los comercios de grandes superficies se vieron beneficiados cuando comenzaron los primeros casos de Covid-19 en el país y las autoridades decidieron que se iba a implementar la cuarentena. En estos días todos salían a buscaban adquirir alimentos, productos de aseo y lo que cada quien consideraba esencial para el aislamiento social.
Sin embargo, a medida que avanzaban los días de cuarentena, la manera de consumo de los hogares fue variando, así como la percepción del ahorro. Para las personas se volvió más importante cuidar cómo gastan sus recursos, ya que no se sabe cómo evolucionará la pandemia ni si los días de aislamiento seguirán aumentando.
Según un informe realizado por la plataforma de estudios de mercado LookApp, esto generó que los usuarios decidieron hacer sus compras en almacenes de bajo costo (68,5%) y en tiendas de barrio (53,3%).
A esta información se sumó que la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) reportó que, con la pandemia, más de 60% de los comerciantes reportó reducciones en sus ventas.
De los 719 mil pequeños comercios del país, 278.000 son tiendas de barrio y el panorama que viven es totalmente diferente y sus ventas han aumentado.
Desde que comenzó a hablarse del coronavirus, las ventas de las tiendas de barrio han aumentado y cuando se conoció el primer caso de contagio se disparó la demanda por productos de aseo para el hogar.
Por eso cuando inició el aislamiento, los retailers se aliaron y fijaron compromisos para que no falten los alimentos ni los productos de primera necesidad mientras se mantengan las medidas excepcionales.
Según las cuentas de Fenalco, de las 278.000 tiendas de barrio, 32% vende hasta $5 millones mensuales, 36% hasta $10 millones y el resto más de $10 millones. La utilidad para 70% de las tiendas es un ingreso más o menos de un salario mínimo mensual.
Los tenderos han seguido trabajando y son apoyo para las comunidades, pues son cercanos a sus clientes, venden en pequeñas cantidades, algunos ofrecen servicios a domicilio y hasta fían.
Según la encuesta de Fenalco y LookApp los consumidores han realizado sus compras durante estos cuatro meses supermercados de bajo costo (68,5%), tiendas de barrio (53,3%), los hipemercados y grandes superficies (51,2%), droguerías (38,4%), Supermercados (32,2%), On line (8,7%) y merqueo (7,5%).
El 67 % de los hogares prefiere ir a realizar sus compras lo más cerca posible para no exponerse al coronavirus, el 64 % de los hogares asiste a lugares donde se cumplan con las medidas sanitarias, el 54%, donde haya poca cantidad de gente, otro 54 % por precios, y un 46 % por surtido de productos.
Otro elemento que estamos viendo es que el gasto en pedidos a domicilios creció un 32 %. Ya el 25 % de los hogares ha comprado alimentos o comidas preparadas a través de apps, internet, teléfono o Whatsapp.