Lágrimas de Germán, en la solapa de Gregorio
En la semana que termina, acabamos de presenciar una de las jugadas políticas de mayor audacia en la historia política, que hoy marca el nivel de descomposición de nuestra sociedad y nuestras instituciones, a la cual no escapan las altas cortes, que en declaraciones y comunicados nos dicen a los colombianos que ellos solo hablan con la constitución en la mano y que sus decisiones, las toman, con los códigos y la jurisprudencia, sin mirar a quien.
Partida de embusteros, cuyas actuaciones han demostrado que están lejos de cumplir sus funciones como debe ser, y que muy al contrario, son parte esencial del desbarajuste que vive Colombia. Hoy la vergüenza corre por cuenta del Consejo de Estado y la Corte Suprema de justicia, en descache apátrida con los ternados a la Procuraduría General de la Nación, convertidos en auténticos sepulcros blanqueados.
La jugada maestra, ha corrido por cuenta del presidente Gustavo Petro, quien en lenguaje de los expertos en movimientos de fichas, ha demostrado su conocimiento, experiencia y dotes de Tahúr, en el manejo de la política colombiana, que es lo más parecido a un manicomio o a una hermosa fruta, que desde afuera se me muy bonita y provocativa, cuando por dentro está podrida y con gusanos.
Contra todos los pronósticos y después de estar resignados, a que gracias a la oscura decisión del Consejo de Estado y la Corte Suprema de Justicia, la Procuraduría General de la Nación, estaba reservada a German Vargas Lleras, para que la instrumentalizara como herramienta para golpear al gobierno Petro y utilizarla como plataforma de lanzamiento de su candidatura presidencial; el presidente Petro, se ha salido con la suya y le ha propinado un guarapazo demoledor a Vargas Lleras, al Consejo de Estado y a la Corte Suprema de justicia (a quienes ha dejado en calzoncillos y al descubierto ante la opinión pública) y a toda la mafia política que se quiere tragar a Petro y sacarlo del poder, de la forma que sea: ¡Destituido o acostado!
Por supuesto que Gregorio Eljach, no es una perita en dulce; es uno más de los protagonistas del régimen, en este valle de lágrimas; pero ha sido la jugada maestra de Petro, para quitarse un obstáculo más en la manguala del régimen y las “instituciones”, que a costa del propio país, que dicen representar, no lo quieren dejar gobernar y mucho menos que siga en el poder. Nadie esperaba una jugada presidencial, de semejante factura. Petro, ahora podrá contar con una Fiscalía, una Contraloría, una Procuraduría y una Defensoría, haciendo lo suyo y no hostigando o persiguiendo al gobierno. Los mejores días están por llegar, me dijo don Críspulo, en la visita de Petro a Gigante, aquí en el Huila, en donde entrego un verdadero ponqué de tierras, a los desplazados del Quimbo.
En este país de cafres y de prensa maldita, ahora le critican a Petro, por haber ternado a Gregorio, y no a un candidato intelectual de lujo, como lo hizo con la Fiscalía y la Defensoría. Esos mismos que le critican la jugada a tres bandas, son los mismos que estaban esperando el procurador de German Vargas Lleras, para obstruir y no dejar gobernar a Petro. ¡Pueden llorar, parranda de sinvergüenzas!
Ahora que las Cortes señaladas, han quedado una vez más al descubierto ante el país; me imagino los dimes y diretes en esos círculos de la oscuridad. Dirán esos togados en privado: “Huy marica, la cagamos, la gente nos va a decir hasta mierda y a señalar como los grandes derrotados en este episodio y de estar comprometidos en este festín y desbarajuste institucional; otros dirán ¿ahora qué pasará con la cuota de puestos para nuestros familiares, novias y queridas en la procuraduría?” “Definitivamente la cagamos marica y ¡quedamos como un culo!” Me cuentan que el expresidente Uribe, llamó a Luis Felipe Henao, ternado por el consejo de estado (lo escribo con minúscula porque no merecen una mayúscula) y le dijo: “hombre mi doctor Luis Felipe, nosotros habíamos decidido apoyarlo; pero, todo el mundo se nos volteó” Le ofrezco a Henao y a German Varón Cotrino, un pañuelo de algodón, para secar sus lágrimas, que acepten la derrota anticipada y cuando vean pasar a Petro delante de ustedes, se le quiten el sombrero y lo saluden con respeto y admiración.
Es vergonzoso que los honorables magistrados del Consejo de Estado y de la Corte Suprema Justicia, en lugar de seguir el ejemplo de Petro en las ternas formuladas para la Fiscalía general de la Nación y la Defensoría del Pueblo, integradas éstas, por verdaderos abogados y con experiencia en el área; decidieran de manera amañada elegir dos candidatos sin ninguna calificación profesional válida, aparte de ser políticos, y no en el sentido digno de la palabra. Parecía entonces que la elección del nuevo Procurador General de la Nación, estaba cantada y organizada por German Vargas Lleras, en amaño con los magistrados de las altas cortes, que con esos dos ternados, demostraron su falta de compromiso con el cambio del estado actual de cosas que gobiernan nuestros valores, y la falta de coherencia con la administración de justicia y con los miles de jueces de la república anónimos, que luchan cada día, por un sistema de justicia mejor.
Pero esta jugadita les salió mal; resultó que el Presidente Petro, les jugo con sus mismas cartas y les ganó; y de paso, evidenció una vez más, la profunda politización de la Procuraduría y que de esa estructura, que en nuestra Carta Política es una institución defensora del buen proceder y los derechos humanos; pasamos a una entidad corrupta manejada por corruptos y con evidentes señales de seguir manejada por corruptos, con un solo objetivo a la vista: Perseguir el cambio y proteger a determinadas élites de Colombia.
Nota de cierre: El pasado viernes, la Gerente General y el cuerpo directivo de la Electrificadora del Huila, presentaron una rendición de cuentas ante empleados y contratistas de la entidad, cuyo balance administrativo y financiero, es verdaderamente alentador. Felicitaciones a Nika, sus directivos, trabajadores y empleados, que están aportando su grano de arena, para que el fantasma de crisis, hoy se haya diluido; y que el propósito de desestabilización de aquellos que la saquearon, hoy se encuentre derrotado.