La vorágine: 100 años
Opanoticias
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<p>El mundo rural y campesino de Latinoamérica es extenso, y de muchas historias que retratan la vida en las provincias y el quehacer cotidiano.</p>
Es bueno comenzar hablando de aquellas obras que leímos en nuestra juventud, como "La María" de Jorge Isaac. Como dice la canción, ¿cómo no recordar el paraíso de Efraín y María, su gran amor? También debemos mencionar a Gabriel García Márquez con su cuento "En este pueblo no hay ladrones", que relata la pérdida de las bolas de billar del centro de diversión del pueblo. Además, la literatura campesina desarrollada por Eduardo Caballero Calderón en "Siervo sin tierra" nos lleva a leer novelas como "El Llano en llamas" del mexicano Juan Rulfo y "Doña Bárbara" del venezolano Rómulo Gallegos. Estas relaciones sociales del campo han sido escritas por varios autores.
Fuera del contexto, mi preferido es "El Divino", el poeta maldito, José María Vargas Vila.
Entre las obras destacadas de la literatura colombiana y latinoamericana del siglo pasado, es importante mencionar al cantor del trópico, nuestro novelista y poeta huilense, José Eustacio Rivera. Soy muy empírico al hablar de nuestro paisano. Algunos compañeros recitaban "Los Potros". Solo recuerdo "los raudos potros en su febril disputa...".
En 1924, fue publicada la novela "La Vorágine" de nuestro autor, que nos sumerge en ese infierno de la casa Arana, donde se lucha por la supervivencia y la búsqueda de justicia para los caucheros en un entorno hostil y despiadado.
La vorágine, de corte naturalista, es una de las obras más importantes de la literatura hispanoamericana, hasta el punto de ser considerada por muchos como la gran novela de la selva latinoamericana. Relata en primera persona la aventura de Arturo Cova, quien huye de las convenciones sociales de la estrecha sociedad colombiana de principios del siglo XX. Esa huida lo lleva a los llanos orientales, de caudalosos ríos, donde se separa intempestivamente de Alicia, su compañera. La búsqueda de Alicia lo llevará a la selva y sus ritos ancestrales de la Amazonía colombiana, donde Arturo será testigo de la penosa esclavitud de los trabajadores que extraen el caucho por parte de la casa peruana Arana.
Se considera una novela moderna que quiebra el romanticismo y el costumbrismo un libro descarnado sobre la verdadera selva, la vida de un hombre que deja todo a los azares del destino, casi tan vivido, como si se tratara de una crónica de las historias de la selva, mezcladas con la intensa pasión entre Arturo y Alicia que invitan a la lectura de este magnífico escrito.
La vorágine retrata el clima intelectual y político de Colombia en los años veinte del siglo pasado, es la primera novela de denuncia social en la literatura colombiana de las
condiciones de explotación y miseria a las que eran sometidos los caucheros. A través de la historia de Arturo Cova, un ingeniero civil la novela aborda temas como la explotación de los recursos naturales, la destrucción del medio ambiente y la violencia en el contexto de la explotación cauchera.
"jugué mi corazón al azar, y me lo ganó la violencia." José Eustacio River