La Visita De Carola
La exministra de salud, Carolina Corcho, estuvo desde el jueves hasta el sábado de este fin de semana, visitando nuestra ciudad.
Los huilenses le dimos en la ñoña, a esta brillante, hermosa y talentosa mujer, que no quiere fiestas con nosotros, como dicen en la costa caribe; pues ha quedado súper conquistada, con la alegría, amabilidad y entusiasmo OPITA.
Participé con amigos, desde su misma llegada a Neiva, en todos los actos programados de su agenda, que infortunadamente no se pudo extender hasta los municipios de Palermo, Gigante y la Plata como estaba programado, por recomendación de la UNP, encargada de su seguridad. Hubo entrevistas en medios de comunicación escritos, virtuales, radio y televisión, que fueron tranquilas y amenas, en donde se tocaron variados temas de su vida, desde lo profesional, lo administrativo, lo político, sus orígenes y hasta lo familiar y personal; al punto de que nos enteramos que es soltera y por ahora no tiene compromisos (más de un galán opita) quedo con las antenas puestas y hubo hasta un abogado muy prestigioso, chusco, elegante y vallenato él; que le manifestó a la líder, que si no fuera porque está casado y quiere mucho a su esposa, se casaría con ella en la iglesia del Caguán, teniendo a San Roque como testigo. Hubo apartes de una entrevista muy dura; que de no ser porque conocemos la idoneidad y ética comprobada del periodista, hubiéramos creído que las preguntas fueron elaboradas por Maria Fernanda Cabal y German Vargas Lloras, que antecedieron a la Corcho en su visita al Huila.
Asistí a un desayuno variopinto (rojos, azules, verdes, amarillos, blancos, negros, tibios, desteñidos y hasta uribistas no sectarios) que me invitaron con la exministra; fuimos recibidos a la entrada, por 4 hermosas muchachas (tres de ellas abogadas) que parecían pertenecer a una célula del ELN; pues antes de tocar manteles blancos, de manera muy dulce y amable, nos indujeron a todos, a pagar la cuota del desayuno, que por cierto fue delicioso, muy agradable y con lleno total. Los asistentes quedamos con la boca abierta con la intervención de la precandidata del progresismo; pues demostró que le cabe el país en la cabeza, y que tiene un gran bagaje y dominio de todos los temas de interés nacional, que expone con firmeza y profundidad. En solo tres minutos hablo de la reforma inaplazable a la salud y nos dejó más afilados que una cuchilla Gillette. El resto del tiempo de su muy buena intervención, lo dedico a temas de la educación, la justicia, el tema agropecuario, la política de paz y la seguridad, que entiende y expone con claridad meridiana. Sabe que, en el tema de la paz, se requiere de un equilibrio y líneas rojas entre la apuesta indeclinable por la paz, frente al derecho fundamental a la seguridad que el estado y el gobierno deben garantizar a todos los ciudadanos, en su vida, honra y bienes; pues si no hay seguridad, no hay paz ni tranquilidad, no hay emprendimiento, no hay empresa, no hay riqueza, no hay empleo, ni bienestar para todos los colombianos. Se declaró muy comprometida con las políticas públicas de reindustrialización del país y la creación de empresas, como fuentes generadoras de riqueza y crecimiento económico; observando un equilibrio de derechos entre los que quieren crecer como empresarios y los derechos justos e insoslayables de los trabajadores que, con su fuerza de trabajo, hacen crecer las empresas y a los empresarios.
Me cole a reuniones con empresarios que invitaron a la Corcho, a tomar un buen café tipo exportación, 100% del Huila, un buen almuerzo o una buena cena, para hablar de política y temas de interés regional y nacional. Hace muchos meses que no comía fino, y me di cuenta que es más rica la chunchulla frita con yuca cocida y chocolate con achiras, que esos platos fuertes. En todos los encuentros con ciudadanos del Huila, hubo un reclamo o denominador común: La inseguridad y el orden público, que se le están saliendo de las manos al gobierno en el Huila, y que es necesario tomar cartas en el asunto ya.
La reunión abierta con todos los ciudadanos, que se llevó a cabo en la terraza del hotel Plaza, fue muy concurrida y nadie lo esperaba así. La recibieron con tal fe, aclamación y entusiasmo, que recordé la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén, en donde todo el mundo se le fue encima para saludarla y tomarse una foto con ella. También vino a mi memoria un recuerdo grato de aglomeración, de mis pocas vaquitas, cuando les llevo sal a la finca; pues la cosa esta tan dura, que la mayoría de las veces, les mando la sal por internet.
Me encontré con mi amigo Crispulo que es el más jullero de los Petristas que tenemos en el Huila; quien tan pronto fue abordado por las 4 guerreras que controlaban la entrada al desayuno, salió despavorido, porque no tenía plata para pagar. Lo invite y me dijo: “Gracias doctor Perdomo, yo vengo a la reunión grande, ya desayuné con tamal y chocolate y no puedo empacarme otro desayuno, y menos pagando; porque estoy más estirado que el perro de Copetran.
Estando en el almuerzo de despedida ofrecido por un destacado empresario y líder gremial del Huila, donde logré calincharme; recibí la llamada de un prestigioso columnista y mariscal de la política de izquierda en el Huila, quien a pesar de su pelo cano, no pierde sus energías y mañas para cautivar adeptos a su causa, para definir la política en el Huila, y me dijo: “Ricardo estoy escribiendo mi columna, averígüeme cuantos años tiene Carolina Corcho y donde nació”. Ante semejante y difícil misión (a las mujeres no se les pregunta la edad) le hice la vuelta con el dr Google y me respondió que nació en Medellín y tiene 41 años. Llamé al octogenario líder, y le di la respuesta. Me dijo: “Carajo esa maravillosa mujer está muy pollita, para tener tanto conocimiento y experiencia; le cabe el país en la cabeza y es brillante; es nuestra candidata”. “Me encanta su sencillez e informalidad; fíjese usted Ricardo, que sin nada de pintura en el rostro y con vestimenta sencilla, se ve tan bonita y como todo una Diosa; ¡cómo sería con estuco veneciano y tejas de barro negro!” Ante la particular descripción, le respondí con asentimiento expreso: Estamos de acuerdo Eduardo.
No me queda duda, que estamos en el tiempo de las mujeres, y Carolina es la tapa de la malteada como decía el cacique Diomedes Díaz, y está lista para que la elijamos presidenta de Colombia.
Cuando dieron la palabra a los asistentes para hacer preguntas hubo de todo y para todos; no faltó quien dijera que era necesaria la pena de muerte para los corruptos y otro, acorralado por la inseguridad y al mejor estilo republicano, propuso permitir el uso de armas, para mayores de dieciséis años. ¡Cójanme ese trompo en la uña! jajajajaja.