La paradoja de no creer en la USCO
La USCO por estos días vive un ambiente de tensión por cuenta de las acciones violentas realizadas el pasado 26 de noviembre en donde un uniformado de la Policía terminó gravemente herido con una papa bomba lanzada por un encapuchado
A partir de este hecho, las directivas académicas de la Casa de Estudios decidieron suspender el calendario académico-administrativo con el fin de salvaguardar los derechos fundamentales, la integridad física y la infraestructura de la institución.
Sin embargo, el Consejo Superior Estudiantil - CSE le solicitó vehemente a la administración retomar el calendario y reabrir el Campus Universitario. Una vez analizada la situación por parte del Consejo Académico y las solicitudes del CSE, se decidió reanudar a partir de ayer lunes 2 de diciembre el mencionado calendario.
Pero lo que nadie se esperaba fue que una vez abierta la universidad, los mismos integrantes del CSE realizaran una Asamblea en la cual, inicialmente dijeron que era informativa, pero que finalmente terminó decidiendo volver a cesar las actividades académicas y administrativas.
Muchos estudiantes no lo podían creer, el mismo día que se retomaban las clases, y a escasas dos semanas de terminar el segundo semestre del 2019, se decidía cesar de nuevo las actividades. Dicen no sentirse representados por esa decisión arbritaria que fue tomada a la inversa, toda vez que, lo normal es que se inicien con Asambleas en las respectivas Facultades para luego realizar una Asamblea General en donde se debata las opiniones de las unidades académicas a través de un representante.
Lo que aquí pasó fue algo arbritario, ellos dijeron vamos a parar la universidad, vamos a cerrar el edificio administrativo y los que estaban con ellos les aplaudieron y listo, tomaron la decisión , dijo un estudiante de la Facultad de Economía y Administración.
Otros fueron más allá y dijeron que como se avecinaba el proceso de designación de rector, lo que buscaban era iniciar campaña desde ya, aprovechando la coyuntura local. Y es que una de las solicitudes es la renuncia del actual rector (e), Pablo Emilio Bahamón, en razón a que, según manifiestan los estudiantes del CSE, el Consejo Académico no debió haber cerrado la Universidad el pasado 26 de noviembre, pese a los hechos violentos. El cierre temporal fue aplaudido por la Procuraduría Regional y otras Instituciones de Derechos Humanos, toda vez que, según un Consejo de Seguridad de la ciudad, no había garantías de seguridad para la comunidad universitaria ni para los ciudadanos de Neiva.