La nueva Meta
Durante la pasada sesión del 2 de noviembre el Concejo dio esa distinción a la panadería en el marco de los 20 años de vida empresarial y de trabajo social que viene realizando la empresa GOGO
El uso de las redes sociales para ejercer presión dentro y fuera de Egipto, que terminó por tumbar el régimen y luego convocó a nuevas elecciones, es el mejor ejemplo de la manera en que la tecnología rompió las relaciones de poder y se convierte en un activo valioso para la ciudadanía.
Los ciudadanos tenemos el poder en nuestras manos, los teléfonos celulares y la redes sociales pueden convertirse en una herramienta de gran magnitud, si estamos cansados de la corrupción, de tantas injusticias, de la falta de legitimidad del sistema, de la baja participación de los ciudadanos en las decisiones de nuestros gobernantes, literal, la solución está en nuestras manos. Analicémoslo de la siguiente manera, ,qué hubiera sido de las manifestaciones en el marco del Paro Nacional sin las redes sociales? ,Habría tenido una convocatoria tan amplia y se conocerían tantas injusticias y atropellos? Seguramente no. Si bien los medios tradicionales le dieron cubrimiento, lo cierto es que la gente se movilizó, se manifestó y denunció a través de Facebook, WhatsApp e Instagram.
En otros países también están sucediendo cosas interesantes: México con el movimiento Wikipolitica, Argentina con el Partido de la Red, Brasil con la fan page Quebrando o Tabú, España con Podemos, Guatemala con Justicia Yá. Se forman grandes grupos de activistas en las redes sociales que ganan un gran poder. Pero no es solo con likes, claro que no. Pasan del like al hagámoslo, del activismo de la silla a la calle, aunque en algunas ocasiones no estar en las calles no significa que no se pueda hacer algo. Vale la pena identificar organizaciones que estén abordando los temas de interés, comenzar a colaborar, hacerlas visibles, construir puentes, apoyar, organizarse y ponerse manos a la obra.
La era digital a la que recién algunos se están enfrentando a raíz de la pandemia trae consigo la democratización en el acceso a la información, a bases de datos, a recursos o a educación, pero especialmente permite la posibilidad de conectar con otros, de estar más informados e involucrados en procesos políticos y sociales.
La educación y la alfabetización digital es todo un reto. No se trata solo de tener una cuenta en redes sociales o un teléfono en la mano, es necesario formar ciudadanía digital, consumo de información y responsabilidad. Se requiere de mucha habilidad para llevar un mensaje de manera precisa. Un activista que no sea buen comunicador puede causar malentendidos, esto, en el mejor de los casos. Es preciso investigar, crear mensajes acertados y responsables. Es común que en el afán de hacer denuncias se caiga en el círculo vicioso de compartir informaciones falsas o manipuladas, en unos casos por ingenuidad y en otros, siendo conscientes de ello.
Recomendación: No caer ante la tentación del compartir sin pensar en las consecuencias, primero hay que tener en cuenta la fuente de información, rectificar si es verídica, el autor y por qué medio se está publicando.