La Guardia Revolucionaria de Irán confirma la muerte de su jefe de Inteligencia en un ataque en Teherán
La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó este lunes la muerte de su jefe de Inteligencia, el general de división Mayid Jademí, tras un ataque registrado en la capital, Teherán, en medio de la creciente escalada militar en la región.
La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó este lunes la muerte de su jefe de Inteligencia, el general de división Mayid Jademí, tras un ataque registrado en la capital, Teherán, en medio de la creciente escalada militar en la región.
En un comunicado difundido por la agencia Tasnim, el cuerpo militar calificó a Jademí como un “destacado y respetado jefe” que ha alcanzado el “honor del martirio”, término utilizado habitualmente por las autoridades iraníes para referirse a caídos en combate o ataques enemigos.
Jademí había asumido el cargo en junio de 2025, tras la muerte de su predecesor, Mohamad Kazemi, quien falleció durante enfrentamientos previos con Israel. Su nombramiento se produjo en un contexto de alta tensión entre Teherán y sus adversarios regionales.
Horas antes de la confirmación oficial iraní, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, había anunciado la muerte del alto mando, describiéndolo como “uno de los tres principales líderes” de la estructura de inteligencia de la Guardia Revolucionaria.
El ataque se enmarca dentro del conflicto que, según autoridades iraníes, comenzó el 28 de febrero con operaciones militares atribuidas a Estados Unidos e Israel. Desde entonces, múltiples figuras de alto rango han perdido la vida, incluyendo al comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpur, y al jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas, Abdorrahim Musaví.
La muerte de Jademí representa un nuevo golpe a la cúpula militar iraní y podría intensificar aún más las tensiones en una región ya marcada por la inestabilidad y los enfrentamientos indirectos entre potencias.
En un comunicado difundido por la agencia Tasnim, el cuerpo militar calificó a Jademí como un “destacado y respetado jefe” que ha alcanzado el “honor del martirio”, término utilizado habitualmente por las autoridades iraníes para referirse a caídos en combate o ataques enemigos.
Jademí había asumido el cargo en junio de 2025, tras la muerte de su predecesor, Mohamad Kazemi, quien falleció durante enfrentamientos previos con Israel. Su nombramiento se produjo en un contexto de alta tensión entre Teherán y sus adversarios regionales.
Horas antes de la confirmación oficial iraní, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, había anunciado la muerte del alto mando, describiéndolo como “uno de los tres principales líderes” de la estructura de inteligencia de la Guardia Revolucionaria.
El ataque se enmarca dentro del conflicto que, según autoridades iraníes, comenzó el 28 de febrero con operaciones militares atribuidas a Estados Unidos e Israel. Desde entonces, múltiples figuras de alto rango han perdido la vida, incluyendo al comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpur, y al jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas, Abdorrahim Musaví.
La muerte de Jademí representa un nuevo golpe a la cúpula militar iraní y podría intensificar aún más las tensiones en una región ya marcada por la inestabilidad y los enfrentamientos indirectos entre potencias.